lunes, 8 de noviembre de 2010

Fernando Eslava, el acólito: Reflexión y autocrítica (II)

Fui a esa reunión con acólito (creo que después fue seminarista) no me atrevo a decir su nombre porque no estoy nada seguro. No sé por qué me empecé a desaminar.

Me parece que también quería ingresar al grupo ‘Perseverancia de Niños’ que dirigían 2 hermanos de actual sacerdote Iván más Karina Cáceres. Finalmente no asistí ni me inscribí a ese grupo y tampoco volví a los acólitos por motivos que no recuerdo.

Semanas después (2 creo) mi madre iba asistió a misa de 10 am. yo estaba durmiendo y quería ir a la del mediodía (la que siempre es mi favorita –cuando no habían quinceañeros los sábados-) sin embargo mi papá me mandó a que vaya a la Celebración Eucarística de las 10am.

En eso sucede lo más interesante. Una jauría (conjunto de perros –eran 3 o 4 –) perseguía a un joven gordito que en esa época era el sacristán de la parroquia y se fue corriendo, él me preguntó si los perros se habían ido.

Luego me preguntó si quería ser acólito. Me lanzó la pegunta de un momento a otro y yo recordé que había ido a una reunión (07/01/2006) y dije que sí que quería ser acólito.

Ese mismo día, una hora y media más tarde tenía que acolitar, ´no había descanso no sabía en que me metía. En una hora y media iba acólitar con casi nada de conocimientos previos. El sacristán (mi amigo Hugo Álvarez) me enseñó rápidamente los ornamentos litúrgicos, algunas vestimentas de los sacerdotes y me obsequió un sticker que decía ‘’Este hogar es católico’’. Acolité hice un cargo (creo que manutergio).

Desde mi primera Misa tuve túnica (nunca fui ‘’pre acólito’’) tenía un sobrepelliz con una P sobre una X.

Después a regresar a las reuniones, ahora con Víctor Landauro.

Continuará

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