Columna X

¡Lee la columna más controversial de El Blog de Topo!

Ránking de las mejores universidades de Lima

El Blog de Topo le presenta el ranking de mejores universidades de Lima adaptadas y comentadas con todo lo que debes (y no debes) conocer.

Buenos Lugares para pasar el rato en Miraflores

Un recorrido por el Parque Kennedy, para encontrar algunos lugares que no debes dejar de visitar.

Seis juegos divertidos para beber licor.

El Blog de Topo te ofrece una lista de 6 juegos sencillos para hacerlos en casa y pasar un momento agradable entre amigos, riéndose de las estupideces del otro, integrarse y estar ‘ready’ para el ‘tono’.

10 palabras de moda en los jóvenes limeños.

Los adolescentes siempre tratan de imponer un estilo fresco y único que los identifique entre ellos. El Blog de Topo propone una lista de las 10 palabras que más usan los jóvenes de Lima.

viernes, 23 de mayo de 2014

Recuerdos de tribuna blanquiazul

Homenaje a los aliancistas que nunca abandonan

I. Hincha desde niño

Soy hincha de Alianza Lima, el club de fútbol con más fanáticos en el país. el más antiguo del Perú en primera división y el segundo en títulos nacionales. Aunque es subjetivo definir si es el mejor equipo, es el que yo sigo, amo y me apasiona verlo jugar. Me hice hincha del fútbol cuando allá por el 2001, con 5 años de edad, conversé con el periodista deportivo –hoy congresista–  Alberto Beingolea y me presentó el fantástico mundo de la pelotita. Recuerdo que, aquella noche en el Teatro La Mueca, el parlamentario me preguntó de qué equipo era hincha y yo no supe qué contestarle. Aquella pregunta me dejó pensando toda la semana. En esa época mis tíos intentaron sobornarme para ser hincha de Alianza, de la U o de Cristal. En el 2002 ya había tomado interés por el fútbol y viendo por televisión a Alianza Lima me enamoré de su juego, de su identidad y sus colores. Habrían influido también dos factores en mi decisión: mi padre que es fanático blanquiazul y el distrito donde vivo y en el que está ubicado el club aliancista: La Victoria. Desde ese momento el fútbol pícaro, de pases cortos y jugadas para el aplauso que caracteriza (o caracterizaba porque ya no lo practica mucho con Sanguinetti) a Alianza me cautivó y me convocó a contemplarlo hasta el último día de mi vida.

Como los católicos van al Templo y los cinéfilos van al cine, todos los aliancistas tenemos la obligación moral de ir a la Caldera de Matute para darle fuerzas a los jugadores que visten la blanquiazul. No seré de los más acérrimos fanáticos que acuden a todos los partidos, viajan con el equipo y se bronquean a fuera del coloso porque creen que ser hincha es ser fundamentalista, pero cuando tengo las ganas de darle una mano a mi equipo lo hago con alegría, ‘huevos’ y convicción. Sin importar el resultado. A lo largo de mi vida recuerdo haber celebrado los títulos del 2003, 2004 y 2006, recuerdo haber sufrido cuando casi nos vamos a la segunda y llorado cuando el pésimo árbitro ecuatoriano, Carlos Vera, nos robó el partido contra la Universidad de Chile. Pero hay otros compromisos que a pesar que no tuvieron la relevancia como los mencionados dejaron marcados en mí una relación más allá de equipo-hincha con la institución de La Victoria. Esas experiencias las contaré a continuación.

II. La primera vez

Un verdadero amante del balompié nunca olvida la primera vez que fue a un estadio. Ver por primera vez el gramado es sorprendente. Era verano del 2004, tenía 7 años y en mi último cumpleaños mi papá me regaló una camiseta de Alianza Lima, la misma que me acompañó al Estadio Nacional junto con mi bolsita que guardaba mi pan con hotdog.  Aquella noche del 11 de febrero del 2004 quedará siempre en mi memoria. Mi papá tomó un taxi rumbo al viejo coloso de José Díaz antes que perdiera su encanto, antes que un imbécil mandara a colocarle césped artificial. Llegué al estadio y subí las gradas rumbo a las butacas preferenciales de occidente. El olor a pólvora, el ambiente de pasión y miles de personas cantando a mi Alianza me dibujaron una sonrisa eterna en el rostro. Se jugó un match contra Sao Paulo por la Copa Libertadores. Ese partido lo perdimos por 1-2, pero grité a más no poder el cabezazo de Walter Vílchez que hundió el arco de Rogerio Ceni, quien, vale decir, anotó previamente un soberbio tanto de tiro libre al golero Leao Butrón.

Ese año la blanquiazul salió campeón de la mano del argentino Gustavo Costas con un equipo 100% peruano. En el 2004 tuve la oportunidad de seguir en la cancha varios partidos de Alianza. El primer partido que fui de día al estadio fue el recordado clásico contra Sporting Cristal. El domingo 26 de setiembre de 2004 a las 3:30pm en el Estadio Nacional. Las butacas de occidente me recibirían otra vez. Compré mi primera gelatina y la primera canchita en el recinto deportivo. Ir de día era otra cosa, los colores de la camiseta, los papelitos cortados a la hora del ingreso de los jugadores, reconocer rostro a rostro a los guerreros íntimos generan un sentimiento indescriptible. Alianza Lima iba ganando el compromiso por 3-1 y los hinchas de La Victoria pedían a gritos el ingreso del goleador histórico Waldir Sáenz. Curiosamente desde el momento en que Costas hizo ingresar a Waldir para complacer a la concurrencia, el rendimiento del equipo bajó notablemente y Sporting Cristal logró remontar un partido que parecía terminado. A los 38 minutos del complemento se pita un penal para Cristal y un viejo que estaba sentado a mi costado me dijo ´´Ahorita le volteamos el partido a los cagones’’ yo, con 7 años, no me atreví a mandarlo a la mierda, pero mi mayor satisfacción fue que ese viejo miserable tuvo que tragarse la derrota en la final ante el equipo del pueblo. Ese partido me fui triste del estadio. No podía creer que Cristal metió 3 goles en 9 minutos y perdimos el partido. Lo peor fue que el viejo me miró y dijo ´´Te dije chibolo, te dije. Les ganamos. No sabes nada de fútbol aún’’, ante la gruesa mirada de su esposa (una voluptuosa señora) que le pedía que me deje en paz.

III. El día en que nos salvamos del descenso

[claudio_karioka_velasquez_alianza_lima_1_jose_galvez_3.jpg]

La campaña 2008 de Alianza pudo tener un resultado fatal. Su compadre Universitario definiría el título nacional y los grones, la otra cara de la moneda, luchaban para no descender a la segunda división. Al final 3 puntos salvaron a los íntimos de una segunda caída a ‘la baja’ y por suerte, ‘las gallinas’ no se coronaron campeones del torneo. Un partido clave para no perder la categoría fue el disputado contra José Gálvez, casi al final del Descentralizado. Solo un triunfo era necesario para quedarse en primera. Sentí que el equipo me necesitaba en la tribuna. Oriente me acogió con un par de amigos: Renzo y André. En la cola de entrada un muchacho nos pidió un sol para su entrada. La verdad es que en situaciones como esta, una garganta más vale oro. Domingo 16 de noviembre de 2008, luego de una procesión del Señor de los Milagros, patrono de Alianza Lima, mis compañeros monaguillos y yo salimos rumbo a Matute, el día en que las entradas fueron casi gratis, el día en que el Alejandro Villanueva tuvo un lleno total. 3:30pm. pitazo del árbitro y el nerviosismo ingresa a todos los espectadores. Por suerte a los 7 minutos ‘Zlatan’ Fernández anota el primer gol para que festeje toda la barra. Aguirre en el segundo tiempo pondría el 2-0 y, paradójicamente, el descuento lo marcó Claudio Velásquez quien sería nuestro refuerzo en la temporada siguiente. Ese día nos regresamos caminando. Salvamos la categoría y descubrí que el fútbol es sonrisa y lágrimas.

IV. La noche mágica y un ‘rasho’

Hay un día en la mente de los hinchas del ‘rodillo negro’ que nunca olvidaremos. Un día en el que la magia y ‘rasho’ iluminado por las fuerzas del más allá regalaron a la hinchada un partido de lujo, de antología, de otro planeta. Un día en que el Estadio Alejandro Villanueva se convirtió en ‘La Caldera’, un día en el que los antipáticos comentaristas de Fox Sports (Sí, Fernando Niembro y Mariano Closs) se rindieron a los pies del ‘rasho’ y ‘monstruo’ Wilmer Aguirre. Ese día fue el 18 de febrero de 2010. El equipo del pueblo recibía en Matute al flamante campeón de la Copa Libertadores, Estudiantes de la Plata, para un cotejo válido por el mencionado certamen. El equipo argentino abrió la cuenta en los primeros segundos del partido y todo parecía indicar que viviríamos una noche negra; sin embargo, la luz estalló en las tinieblas y apareció la dupla Aguirre-Fernández para jugar, quizá, el mejor partido de Alianza en la Libertadores. Alianza Lima de La Victoria humilló al campeón Estudiantes por 4-1 ante la sorpresa de todo el continente.

Era 18 de febrero a las 9am y tenía la entrada en mis manos. Había quedado con mis primos para ir a ver ese partido. El ticket decía con letras mayúsculas ‘’PARTIDO HISTÓRICO’’ y no se equivocaron en digitar tal rótulo. A las 11 de la mañana una llamada cambiaría todos mis planes. Un tío muy querido falleció esa mañana y toda la familia debía reunirse para el velorio. Todos los primos teníamos que guardar el luto correspondiente a tal irreparable pérdida y por obvias razones no sería factible ir al estadio. Pero como todo buen hincha, no podía perderme el partido. Saqué mi celular y encendí el radio. Me paré en la puerta del salón de velatorio a escuchar solapadamente el relato de Radio Ovación del partido. Cuando Aguirre marca el tercer gol y sentencia el baile grité ‘GOOOOL’ a todo pulmón ante la mirada atónita de mis familiares quienes lloraban al fallecido y yo sin piedad celebraba un tanto de mi equipo. Los rostros estupefactos lo decían todo. No quise faltar el respeto al momento de dolor, yo también sentía pena, pero los colores de mi equipo enjugaron mis lágrimas de desconsuelo para convertirlas en felicidad.

V. Enfermo te alenté en Sur

3 de junio de 2013. Alianza Lima venía haciendo una campaña aceptable de la mano de Wilmar Valencia. Se necesitaban tres puntos para acercarnos al primer lugar de la tabla. Era lunes. No fui a clases en la universidad porque estaba agripado con un poco de fiebre. Ese día la blanquiazul se medía contra Melgar en Matute. Mi amigo Valerio me escribe por el celular para ir juntos al Estadio. Me puse dos polos, una chompa y una casaca y nos encontramos en Canadá con Palermo para ir rumbo a la Caldera. Tomamos la 23 B y llegamos a la puerta del estadio. Fumamos unos puchos y esperamos a que lleguen sus amigos de los Bárbaros. La tribuna sur estaba llena. Los VIP de color amarillo estaban tratando de calmar a la gente. Valerio se compró un pan con chorizo color fucsia de 2 soles y propuso ir al medio del Comando. Por momentos me sentí horneado por tantos hinchas que se metían su grifa, pero esa sensación ni mi gripe impidieron que esté saltando y cantando en la popular. Hasta enfermo te alenté en sur.

Hoy Alianza Lima es campeón del Torneo del Inca y ganar un título luego de 8 años reivindica el compromiso de los hinchas con el equipo para que se sigan escribiendo más historias como estas. Historias de un amor puro y sincero. Historias de un corazón inmenso como el de Alianza Lima. ¡Salud campeón!

domingo, 18 de mayo de 2014

Tinta en Cenizas: El Atleti y el final de la bigamia futbolística española

Escribe: Mauricio Chereque L. (ESTUDIANTE DE LITERATURA HISPÁNICA EN PUCP)

En los últimos 10 años el fútbol español se ha convertido en el mejor del mundo; no solo porque su seleccionado alcanzó el campeonato mundial con un fútbol estéticamente prodigioso, sino también por los cuatro años de gloria del histórico Barcelona que logró mantener un primer nivel internacional con Josep “Pep” Guardiola como entrenador, lo que le valió el ser considerado por muchos como el mejor equipo de fútbol de la historia. Sin embargo, la liga española, en resumidas cuentas no es ni de lejos la más competitiva, pues la gran mayoría de los títulos fueron a parar en dos eternos rivales: El Real Madrid y el ya mencionado club culé, y la diferencia entre estos dos y los demás equipos era abismal.

El Barcelona de Guardiola practicó una filosofía de juego que le sirvió de base a la selección de España: el popular tiki taka. El cual consistía en, como muchos de los entendidos sabemos, un sistema de juego de abundante posesión, sincronización y precisión en los pases que pocas veces pudo ser visto antes de que este equipo lo aplicara. Jugadores como Xavi Hernández y Andrés Iniesta se convirtieron en los gestores principales de su equipo, siendo los principales artífices del juego en sí. Esto sumado a una sólida defensa encabezada por Carles Puyol (quien esta semana anunció su retiro), para muchos el mejor defensa central de la última década, y complementada por un joven y espigado futbolista como Gerard Piqué y asistidos por laterales de una calidad y fortaleza física ejemplar como Eric Abidal, Dani Alves, Adriano, Jordi Alba entre muchos otros. Lo que sentaba la base para un equipo que supo jugar sin un nueve de área fijo y prescindió de grandes jugadores como Ibrahimović, Eto’o, y Henry, para darle lugar a jugadores veloces y habilidosos como Pedro Rodríguez, David Villa, el chileno Aléxis Sánchez y el astro argentino que fue la principal carta goleadora y hasta el día de hoy lo es: Lionel Messi.

Casi a la sombra del equipo catalán, en aquellos años, su eterno rival el Real Madrid se hallaba sumido en una crisis de resultados, luego de la partida de emblemáticos jugadores (galácticos) como Zidane, Ronaldo, Beckham y Roberto Carlos, el club merengue no encontraba cómo volver a su característica racha triunfadora que lo ha caracterizado a lo largo de los años. Esta crisis llegó a su punto más álgido con la partida de Guti Hernández y las constantes lesiones de la estrella máxima del club después de Alfredo Di Stefano: Raúl González. En ese marco, el presidente madrileño Florentino Pérez vuelve a ganar las elecciones del club y promete regresar al club a la cima internacional. Luego de contrataciones sumamente costosas: Kaká, Cristiano Ronaldo, el entrenador Jose Mourinho y recientemente Gareth Bale; y cuatro años en los que siempre estuvo a la sombra del club catalán, (solo le pudo arrebatar una copa del rey y una liga) y tres semifinales de Champions, el Real Madrid ha alcanzado la final de la liga de campeones y se ha llevado la copa del rey; no obstante, no se ha llevado el triplete deseado pues para su mala suerte, hizo su aparición un equipo que en los últimos 10 años siempre estuvo a mitad de tabla y supo cosechar tan solo un par de copas de la liga y puestos de mitad de tabla para arriba. Este equipo logró romper la bigamia española y les hizo una aguerrida competencia a los dos grandes del fútbol ibérico con un presupuesto paupérrimo en comparación con el que los otros clubes mencionados se manejan; este club es el Atlético de Madrid del Cholo Simeone.

Menciono al club como propiedad del entrenador, puesto que lo obtenido por este club es inentendible sin resaltar las gestiones realizadas por el argentino: el esquema táctico, la increíble fortaleza física (un plantel corto y sin rotaciones en comparación a los dos grandes de España), y sobre todo la actitud.

El Atleti juega un fútbol a la uruguaya: renuncia a la posesión y se dedica a defender ordenadamente, presionar y contraatacar rápidamente (en 2 o 3 toques pasan de su propia área a la rival). Para ello Diego Simeone moldeó y fortaleció a un jugador como Diego Costa para que sea su nueve fijo; compró en una suma casi paupérrima la ficha de David Villa quien fue puesto en venta por el Barcelona, y cuya habilidad ha sabido utilizar ya sea desde el arranque o desde la banca, potenció a uno de los mejores jugadores turcos en la actualidad, sino el mejor, Arda Turan; consiguió la cesión del brasileño Diego Ribas; y renombró a jugadores como Raúl García, Filipe Luis, Koke Resurreción, Gaby y Juanfran Torres; sin dejar de lado, por supuesto, la consagración del joven arquero belga Thibaut Courtois; y la extrema fortaleza de su juego aéreo en sus centrales: el uruguayo Godín y el brasileño Miranda .

De forma que con dos años y medio en el cargo, y una inversión modesta, Diego Pablo Simeone ha moldeado un equipo a su imagen y semejanza: luchador, efectivo, persistente y ordenado táctica y disciplinariamente. Consagrándose primero hace dos temporadas ganando la Europa League y la Supercopa de Europa y en la presente temporada llegando a un nivel superlativo terminando así con la hegemonía futbolística española: Barcelona y Real Madrid; ganándole la liga al primero, y peleándole nada menos que la Champions League al segundo (habiéndole ya ganado la copa del rey la temporada pasada). Haciendo casi imperceptible la partida de grandes figuras en los últimos años: David De Gea, el Kún Agüero, Diego Forlán y en esta última temporada el colombiano Radamel Falcao García (quien debe estar arrepintiéndose el haber migrado al fútbol francés y perderse el mejor momento del club colchonero en este siglo).

Un equipo de aquellos que matan por su entrenador, y también de aquellos que sin su entrenador no estarían donde están; una familia más que un equipo de fútbol; una celebración del deporte: luchándola, resistiendo a la adversidad y perseverando. Así es el Atleti del Cholo Simeone, así es el último campeón del fútbol español.

lunes, 12 de mayo de 2014

El desafío del Estado bilingüe para una verdadera inclusión social

Escribe: Fernando Eslava (@topopitt)

El estado y su grave problema de comunicación y exclusión social con 20% de peruanos

En Abancay, provincia de la sierra sur del Perú donde muchas personas hablan quechua, Jacinta va a atenderse al nuevo hospital que ha construido el gobierno; sin embargo, cuando ingresa al consultorio del médico se da con el problema que el galeno solo habla castellano y Jacinta no puedo comunicarle el mal que le aqueja. Este caso sucede en muchas localidades del Perú y trae consecuencias nefastas como no poder beneficiarse con las obras públicas y acceso a salud de calidad. En otras palabras se genera la tristemente célebre exclusión social. ¿Cómo se sintió Jacinta al ser expuesta al idioma español que no es su lengua materna sin ningún proceso de adaptación? El Estado no ha diseñado un plan de adaptación para dicha situación y, lo que es peor aún, difiere con la misma Constitución que reconoce al Quechua como lengua oficial en las zonas donde predomine.

Es el desinterés histórico del Estado hacia este sector de la población genera que el acceso de pobladores indígenas a servicios básicos (educación, justicia, salud, seguridad, etc.) en su lengua de origen presente muchas trabas para su correcta puesta en marcha. Pero, lejos de prejuicios sobre la real utilidad del Quechua o Aimara, sus hablantes son ciudadanos peruanos y tienen el total derecho que el Estado garantice su acceso a los servicios básicos mencionados en su idioma natal lo más pronto posible ya que tiene una reivindicación cultural y social con los pobladores indígenas.

Es obligación del Estado respetar las lenguas oficiales y a la población que no habla español (20%). Esto está contemplado en la Constitución Política del Perú donde se reconoce a los idiomas quechua, aimara y demás lenguas indígenas como idiomas oficiales del país. Pero, ¿desde cuándo el Estado reconoce estos idiomas como oficiales? El gobierno revolucionario de las Fuerzas Armadas, en 1975, promulgó el decreto de ley N°21156 en el que se establece al idioma quechua como oficial de la República. Esta ley señala que el quechua debe ser una fuente de igualdad entre todos los peruanos y el Estado se compromete a la obligación de garantizar la inclusión del idioma en las mallas curriculares escolares para darle validez al quechua.

La lengua aimara y las demás lenguas aborígenes son reconocidas oficiales en el 2003, cuando el gobierno de Alejandro Toledo promulgó el decreto de ley N°28106 con el objetivo de reconocer como idiomas oficiales, en las zonas donde predominan, las lenguas aborígenes consideradas en el Mapa de patrimonio lingüístico y cultural del Perú, familias lingüísticas y lenguas peruanas. De esta manera, podemos comprobar la legitimidad de estas lenguas, las cuales además son respaldadas en la Constitución de 1993 vigente en el Perú, la cual, indica que ‘‘Son idiomas oficiales el castellano y, en zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y demás lenguas aborígenes, según la ley’’ (República del Perú 1993: Art. 48)

Todos los peruanos tenemos derecho a acceder a los servicios que brinda el Estado peruano, tales como educación gratuita, salud y justicia. En consecuencia, estos servicios deben estar exentos de cualquier tipo de exclusión, discriminación y garantizar que los ciudadanos que no hablan castellano puedan acceder a dichos servicios en su lengua de origen, respetándose su cultura y sus costumbres.Por esta razón, considero que la educación gratuita debe ser bilingüe en los lugares donde predomina el quechua, aimara o lenguas aborígenes. ¿Pero, qué sucede cuando no existe educación bilingüe en colegio de comunidades que no habla castellano? Los alumnos sienten que lo que le enseñan lo le sirve, no pueden aplicarlo en su realidad y el nivel de comprensión es bajo. Quizá este puede ser un factor que lleva a la educación peruana al sótano del ocaso.

Naturalmente, todos los peruanos tienen derecho a acceder a servicios de salud del Estado, que éste trate las enfermedades de los ciudadanos, les brinde información preventiva y asista en casos de accidentes. ¿Pero, cómo pueden comunicar los médicos y expertos en salud en un idioma diferente al de la mayoría de la población en ciertas localidades?

En efecto, la justicia hace acatar los derechos de las personas y todos tenemos derecho a denunciar y ser defendidos, ¿pero, cómo la población indígena puede acceder a justicia si los jueces, magistrados y los fallos se emiten en castellano?

La Carta Magna señala que la educación es gratuita y que el Estado fomenta la educación bilingüe e intercultural. Un claro ejemplo de que el Estado tiene las bases legales y la obligación de garantizar que los pobladores indígenas puedan acceder a los servicios básicos (educación, justicia, salud, seguridad, etc.) en su lengua de origen. Esta idea es respaldada en el artículo 17 de la Constitución, presentada a continuación:

La educación inicial, primaria y secundaria es obligatoria. En las instituciones del Estado, la educación es gratuita. En las universidades públicas el Estado garantiza el derecho a educarse gratuitamente a los alumnos que mantengan un rendimiento satisfactorio y no cuenten con los recursos económicos necesarios para cubrir los costos de su educación. Con el fin de garantizar la mayor pluralidad de la oferta educativa y en favor de quienes no puedan sufragar su educación, la ley fija el modo de subvencionar la educación privada en cualquiera de sus modalidades, incluyendo la comunal y cooperativa. El Estado promueve la creación de centrales de educación donde la población los requiera. El Estado garantiza la erradicación del analfabetismo. Asimismo, fomenta la educación bilingüe e intercultural, según las características de cada zona. Preserva las diversas manifestaciones culturales y lingüísticas del país. Promueve la integración nacional. (República del Perú 1993: Art. 17)

¿Pero, cómo se va a lograr integración nacional si el Estado no vigila el cumplimiento de esta ley? En otros términos, el 20% de los peruanos hablan lenguas diferentes al castellano; sin embargo, los médicos de hospitales rurales, profesores y magistrados realizan su trabajo en zonas de lenguas indígenas en idioma español. Lo cual es indignante y contradictorio con los decretos de ley presentados en este texto y en los artículos de la Constitución citados en líneas anteriores. En el Perú existen 7 millones de peruanos, distribuidos en todo el país, que no hablan idioma español; no obstante, el Estado no tiene presencia mayoritaria con lenguas indígenas en los lugares donde éstas predominan.

En los últimos años se han construido hospitales, comisarías y juzgados en lugares donde hablan lenguas indígenas; a pesar de ello, el personal que ahí labora no siempre habla el idioma de la población atendida, ¿acaso así es más fácil la comunicación?, ¿cómo un quechua hablante va a entender a un médico que le habla en castellano?, ¿esta es la verdadera gran transformación e inclusión social que queremos para el Perú?

Existen muchos casos publicados en prensa sobre grandes hospitales, colegios y juzgados construidos por el Estado, pero donde los pobladores no pueden acceder porque los que atienden hablan castellano. Algunos gobiernos regionales han manifestado su malestar, como es el caso de la región Lambayeque en donde el Estado no garantiza que los pobladores indígenas puedan acceder a los servicios básicos mencionados en su lengua de origen. En la región Lambayeque, según resultados del Censo del año 2007, el 2.2% de su población es quechua hablante. Si se ve este dato respecto al servicio de médicos que no hablan quechua veremos una brecha muy alta, surgiendo aquí graves problemas de comunicación, que ponen en riesgo a la población atendida. (Gobierno Regional de Lambayeque 2011:18)

Como veremos más adelante, el Estado históricamente ha mantenido latente este grave problema de comunicación con los indígenas que hablan quechua, aimara o lenguas aborígenes, que representan en la actualidad el 20% de la población. En consecuencia, el Estado tiene pendiente una reivindicación cultural y social con los pobladores indígenas. Para solucionar esto, el gobierno debe enviar a los lugares donde no predomina el castellano profesionales que hablen el mismo idioma que la población. Asimismo, rescatar los beneficios lingüísticos y culturales de estas lenguas y su aporte para la humanidad.

En los últimos años, el Estado ha intentado castellanizar la sierra y selva del Perú atacando la diversidad lingüística que poseemos. El estado fue por el camino fácil, entregar sus servicios de tal forma que se adapte a la mayoría y no se preocupó por poblaciones específicas. Se han brindado cursos, capacitaciones y campañas para imponer el idioma castellano bajo el supuesto de dar más oportunidades arrinconando y despreciando las lenguas maternas de este sector de la población. Estoy convencido que la enseñanza del idioma español es necesario para incluir a estas personas en el desarrollo del país, pero ello debe darse de manera progresiva, respetando el idioma materno para impulsar la integración nacional y la mejor solución es, en la práctica, ser un Estado bilingüe. Lo que sucede, al parecer, es que el Estado percibe la diversidad lingüística como un problema y un obstáculo para el desarrollo del país. Por el contrario, esto debe representar un reto y un desafío para ensalzar la multiculturalidad del Perú y construir sobre ella los cimentos de la identidad nacional. Mutilar a los indígenas su lengua materna no soluciona el problema de la exclusión social, sino ensancha más las brechas de desigualdad que tanto daño nos hacen y perderíamos un valioso legado cultural.

De la misma forma, en que el Ministerio de Educación fomenta la enseñanza del idioma inglés (principalmente en las ciudades) también debería hacerse con las lenguas indígenas tal como es mencionado a continuación: “Una de las razones del desinterés de los hablantes de estos idiomas por reclamar su enseñanza es la influencia del mundo externo que lleva a la gente a aprender el Español, Inglés, entre otros; que sin duda contribuyen a la formación de cada persona, pero las instituciones ligadas al sector Educación como el MINEDU, no dan importancia a la Educación Intercultural Bilingüe” (Maggie Romaní Miranda: 2007)

El Estado ha tolerado la opresión, falta de oportunidades y discriminación del sistema alineador criollo hacia los indígenas que no hablan castellano. El Estado no ha mantenido un carácter de firmeza para mitigar el desprecio de los criollos hacia los idiomas nativos. No se han llevado a la práctica políticas de inclusión social para los no hablantes del español, para que gocen de las oportunidades que ofrece el presente crecimiento de nuestro país. Se ha dejado pasar por alto las muestras de discriminación hacia este sector por ‘‘hablar diferente’’ y siendo indiferentes a los problemas de comunicación existentes entre el Estado y los indígenas. El estado desde su organización siempre fue clasista, oligárquico y discriminador. En los años de República no se fomentó la participación en política de los quechua hablantes y se les restringió a estas personas derechos ciudadanos, como el voto.

Los niños, hijos de los pobladores indígenas que no hablan castellano, ya no quieren aprender su idioma natal, sienten vergüenza del este. Los niños son conscientes de las burlas y dificultades sociales que trae tener al quechua, aimara u otra lengua aborigen como materna. “Hay muy poca autoestima: el que habla quechua se avergüenza y cree que es mejor hablar castellano. Las muchachas llegadas a Lima de la montaña reniegan de su idioma. Los niños piden a sus padres que no les enseñen el idioma porque se ríen de ellos’’ (Demetrio Túpac Yupanqui 2010:2)

Estas personas sienten que su idioma ha perdido valor y no le sirve para salir adelante. ¿Cómo pueden pensar que su idioma natal les va a servir en su vida profesional si ni siquiera pueden emplearlo para ir al hospital, para poner una denuncia, para recibir clases escolares?

Finalmente, cabe destacar que, el Estado nunca ha beneficiado a este sector de la población del desarrollo y crecimiento económico del país. La sierra y selva ha estado descuidada y olvidada por muchos años, la falta de obras en estos lugares no favorece a su inclusión y bienestar. Según datos estadísticos del Censo Nacional de 2007 las regiones del Perú donde menos se habla el idioma castellano son Amazonas, Puno, Cusco, Ayacucho, Apurímac, Huancavelica, Ancash, Loreto, Ucayali y Madre de Dios y estas regiones, con excepción de Cusco, son unas de las más bajas en presupuesto de inversión pública (2007-2011) según el Ministerio de Economía y Finanzas. Lo cual demuestra, que la falta de obras, la indiferencia y el olvido de llevar progreso en su mismo idioma son causas directas de la vergüenza que sienten los indígenas de sus lenguas..

Hago un llamado a la acción al gobierno actual para que inicie una reivindicación cultural y social con los pobladores indígenas de inmediato, revalorando su lengua materna como símbolo de identidad cultural del Perú. ¡Construyamos un Perú más unido, más justo y más solidario!

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ABANTO, Alicia. 2012. ‘‘La Institucionalidad indígena en el Perú’’. Argumentos, revista de análisis y crítica. Consulta: 21 de mayo de 2013. <http://www.revistargumentos.org.pe/la_institucionalidad_indigena_en_el_peru.html>

ARDITO VEGA, Wilfredo. 2010  ‘‘La discriminación hacia la población rural en la administración de justicia’’. Lima

 NSTITUTO INDIGENISTA INTERAMERICANO. 1987 ‘‘Revitalización de lenguas en su contexto social’’. América Indígena. México D.F., año 47, volumen 47, número 4, pp. 647-651

 LI KWONG, MEI. 2006 ‘‘El genocidio de los quechua en el Perú entre 1980 y 1992’’. Lima.

 REPÚBLICA DEL PERÚ. 1993 ‘‘Constitución Política del Perú’’. Lima.

 ROMANÍ MIRANDA, Maggie. 2011 ‘‘Reflexiones sobre la enseñanza de lenguas indígenas y del español en un aula multilingüe de la Amazonía peruana’’. Yuyaykusun. Lima, época 2, número 4, pp. 309-317.

sábado, 3 de mayo de 2014

Tinta en Cenizas: ¡Baje! ¡Pie derecho!

Escribe: Mauricio Chereque L. (ESTUDIANTE DE LITERATURA HISPÁNICA EN PUCP)

Análisis de la situación actual del transporte de Lima

Como la mayoría de peruanos, quien escribe estas líneas se moviliza en el paupérrimo transporte público nacional para llegar a su centro de estudios y movilizarse en nuestra populosa y desordenada ciudad; y por lo tanto, es fiel testigo de las muchas infracciones y ‘vivezas’ que ocurren a diario en este sector de servicios que es el más utilizado en nuestro país.

En las últimas semanas, como la mayoría de ciudadanos, me he sentido indignado, frustrado, y hasta estafado por la inacción de nuestras autoridades frente a los constantes accidentes de tránsito relacionados con empresas de transporte público (accidentes en su gran mayoría a raíz del correteo, empresas que adeudan 7 millones 474 mil nuevos soles en sanciones impagas al SAT, Servicio de Administración Tributaria, desde el año 2012), choferes con brevetes suspendidos y gerentes sin pleno conocimiento ni control de sus subempleados.

Si bien la semana pasada, el gobierno mediante el MTC (Ministerio de Transportes y Comunicaciones) resolvió aumentar las sanciones y la fiscalización de manera que estas sean severas y eficientes respectivamente; y el municipio del Callao ha decidido suspender por 30 días (lamentablemente) de manera preventiva a la ruta S de la empresa que adeuda la estratosférica suma ya mencionada: si es cierto lo que usted piensa, hablamos del consorcio empresarial Orión.

Es cierto que la empresa en mención no es la única con víctimas en su haber, ni tampoco es la única que debería ser suspendida. En mi humilde opinión deberían de suspender a Copacabana, ETUSA así como al temido Chosicano (pues ostentan numerosas multas y también, tristemente, víctimas que lamentar); sin embargo, el ser la empresa con mayor número de rutas concesionadas, y mayor número de unidades, y por tanto de pasajeros, y tener tantos accidentes, así como, cuantiosas deficiencias hacen que se encuentre actualmente en el ojo de la tormenta.

Pues bien, luego de mucho protestar han decidido sumarse a la reforma de transporte (también que si no se sumaban no había forma de que sigan en circulación), y como ha recalcado la alcaldesa no se trata pues de un borrón y cuenta nueva, pero yo me pregunto si Orión merece acaso la oportunidad de pertenecer al nuevo sistema de transporte que la Municipalidad de Lima tanto se jacta de iniciar.

La respuesta racional sería negativa evidentemente, tomando en cuenta la defensa falaz de su abogado, el reconocido penalista Julio Rodríguez (“Nosotros atropellamos menos”) y las penosas declaraciones de su director y gerente de operaciones, Juan Fuentes, en una brillante entrevista que le realizó Milagros Leiva el último domingo, donde nos deja claro que ocupando el cargo que ocupa es complejo que dicho consorcio cambie. Fuentes asegura que de las 1500 unidades que circulan con el logo de Orión, solo son dueños de 300 y desconoce si los choferes de los 1200 restantes siquiera descansa las horas que un trabajador promedio debería de descansar y esto es alarmante pues siendo los trabajadores de esta empresa choferes y con la vida de sus pasajeros sobre sus hombros, la responsabilidad es mayor de manera evidente.

Así y todo nos dicen que se han sumado a la reforma y que cambiarán. ¿Creerles?, eso es decisión de cada uno; por mi parte me gustaría que las personas tomen conciencia de esta problemática y piensen dos veces antes de subirse a alguna de las líneas de las empresas mencionadas.

¡No al pie derecho y a bajarse del micro o de la cúster en movimiento!, ¡no al correteo!, no a apoyar al conductor si lo interviene un policía a pesar de lo apurados que estemos: ¡la seguridad es lo primero! y a apoyar la reforma de transporte ya que así sea deficiente, es una oportunidad—la única en el corto plazo—de cambio y mejora en nuestro sistema de tránsito público que así como nuestra economía en los últimos años, debería de tener un crecimiento sostenido.

mauricio chereque lizarzaburu