miércoles, 5 de febrero de 2020
domingo, 14 de septiembre de 2014
Miraflores afronta muchos problemas. Mientras que algunos piden nuevos estacionamientos y mejores pistas, otros se preocupan por la seguridad ciudadana y la recuperación de la residencialidad. La microcomercialización de drogas también es un pasivo del distrito.
La cultura, turismo y deporte son opciones de desarrollo y mejor calidad de vida que falta por explotar. Trabajar con el vecino es una de las prioridades de Manuel Masías. Él fue alcalde de Miraflores durante la gestión 2007-2010. Hace cuatro años perdió las elecciones por escaso margen ante Jorge Muñoz, actual burgomaestre y candidato a la reelección.
Masías postula por el partido Vamos Perú y busca volver al sillón municipal. Las encuestas señalan que la votación se define entre él y Muñoz Wells. El Blog de Topo conversó con Masías y nos explicó sus logros como alcalde, hizo un balance sobre porqué perdió las elecciones, habló de la actual gestión y los proyectos que tiene para Miraflores si los vecinos lo respaldan en las urnas.
¿Del ‘problema’ con los skaters? Lo cuenta todo. Habla de su compromiso con los jóvenes. Desde la municipalidad apoyó la práctica del deporte e incentivó proyectos educativos. Tiene un hijo universitario y maneja moto. Un candidato con alma de joven.
ENTREVISTA EXCLUSIVA HD
jueves, 28 de agosto de 2014
Escribe: Ronny Gamboa (Estudiante de Filosofía en la PUCP)
Este es el lugar a donde quería llegar, después de tanto recorrido, estoy aquí. Escribiendo y ordenando mis ideas lo más rápido posible antes que se acabe la batería de la laptop, ya que aquí no hay electricidad y para cargar la batería de los aparatos hay que caminar cuarenta minutos para el norte, sin postes de luz. El único foco es el sol por la tarde y la luna por la noche. Me alojo en una casa de adobe y quincha, muy gastados, el techo está hecho de esteras y carrizos, ahí, de noche, caminan las ratas y duermen los murciélagos. La cama se torna demasiado dura, de carrizo también y paja. No es un impedimento para mí, “el hogar es pequeño, pero el corazón es grande” dijo el gran capataz Don Juan, el señor que nos aloja. La casita se encuentra sobre un cerro, aislada, es la única, bajando el cerro hay un canal de agua y más abajo, pasando chacras rodeadas de vacas, se encuentra un gran río.
Estas son algunas cosas de las tantas que puedo rescatar. Es maravilloso el tipo de vida aquí. La naturaleza lleva una gran amistad con el hombre, las medicinas se encuentran dispuestas a curarte de cualquier enfermedad, mi madre naturaleza aún no muere aquí, me siento vivo, aún corren por mis venas las esperanzas de un mundo mejor. La gente aquí es maravillosa, increíble, espectacular, me siento un microbio entre tanta gente buena, todavía no entiendo cómo puede existir gente así hasta el día de hoy. No encuentro las palabras exactas para definirlas, pero lo que fuese, son mi dios.
A las 12 del día, nosotros siempre traemos agua, cortamos leña o cualquier cosa. Depende del día, terminando, siempre subimos a la casa sudados y la señora Simona, mujer de Don Juan, nos espera con la comida lista, nos mata una gallina o un pollo y nos hace un caldo exquisito, increíble, a leña y ollas de barro. Gastón queda como un pendejo al lado de ella. Tres horas del día siempre la pasamos trabajando o ayudando. Al menos yo tengo que hacer algo. A veces me desespero al no poder encontrar algo que recompense la bondad de estos dos señores. Ellos tienen un perro que se llama “Gastelo”. Lloraré cuando me despida de él. Siempre me acompaña a la chacra, al pueblo, al baño, a todos lados. Es un pendejo. A veces le grito porque cuando caminamos por la carretera comienza a corretear a los chivos, los chanchos, etc. Ahora él está a mi costado roncando. Es increíble cuánto me adora. Basta que se me acerque alguien y este pendejo saca el tigre que lleva dentro, le comienza a ladrar hasta que sienta que no sea una amenaza para mí. Amo a este campeón.
A veces subo hacia la carretera a “arrear” las vacas (buscarlas y asustarlas para que bajen a la chacra) y me cruzo con gente que baja de otros pueblos, todos te saludan con un “buenas tardes”. Es increíble. Es ahí en donde me pongo a pensar que mi ciudad (Lima) tiene mucho que envidiar a este gran pueblo. La gente es sencilla, visten de ojotas en los pies, camisas y pantalones sucios, un “bolsico” lleno de cualquier cosa que pueda existir en una chacra y, a veces, arrastrando leña.
Hace un par de días me di cuenta que las campañas políticas no llegan por aquí y, siendo sinceros, uno se puede dar cuenta que este gran terreno no existe en el mapa del gobierno, y si existiese, se hacen los de la vista gorda. La gente es muy pobre, cada cinco minutos me atacan los mil demonios de la impotencia hija de puta que siento al no poder hacer nada. No soporto ver niños descalzos, niñas cargando agua y abuelos trabajando para poder comer. Supuestamente todos somos iguales en derecho. Tenemos derecho a una buena salud, una buena educación y a ser felices, pero justo en noches como estas me pongo a pensar: ¿tienen una buena salud? ¿Una buena educación? No, no quiero imaginar qué es lo que hacen cuando caen en cama por algún accidente o enfermedad que la naturaleza no puede curar. Estoy más que seguro que el profesor del colegio de aquí, por las noches, tiene que ir rumbo a su chacra para poder completar el mísero sueldo que solo le alcanza para poder comer y mantener viva su chacra.
Aquí la realidad es otra, o al menos de la que susurran en la ciudad. No todo es felicidad, aquí se camina debajo del maldito sol para poder tomar agua, se siembra para tener las esperanzas de poder comer y se rinde pleitesía a la lluvia para poder comer. La última pregunta que faltaba la responderé ahora: ¿son felices? Increíblemente sí, es una felicidad rara, pero mejor de la que creo. A pesar de todos estos problemas que aquejan en el pueblo, la gente es capaz de sonreír, capaz de brindarte un plato de comida si lo necesitas, como cuando quise comprar miel y no me la quisieron vender, me dijeron que me la regalarían y yo tan cabrón no quise quedarme con la plata, pero me obligaron a quedármela. Nunca olvidaré cuando me recibieron con un “venga, venga, venga cholito, la casa es acogedora”.
Con todas estas personas es que me siento orgulloso de ser peruano, es más, de tener esa misma sangre. Estoy seguro que esas manos con callos y pies chancados por la chacra valen más que esta maldita mano que escribe sobre una laptop, incapaz de poder sembrar una planta o matar un chivo. No quiero mencionar cómo es la realidad en Lima, aunque debería hacerlo para hacer una contra parte, pero muchos de los que leerán este escrito sabrán cómo es, “un sistema que nos persuade a gastar el dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para crear impresiones que no durarán en personas que no nos importan”.
No intento hacer que de la nada este pueblo tenga dinero, yo no le pondría una fábrica y que todos trabajen en ella para que tengan un sueldo si fuese un gran empresario. No haría eso, porque para mí, ellas son las que controlan el mundo, las que crean las injusticias y desigualdades, haciéndonos creer que nosotros necesitamos de ellas, pero no es así, ellas necesitan de nosotros. Gracias a esta gente nosotros tenemos un plato lleno de arroz con papas o verduras. Al menos le debemos mucho respeto, tanto a ellos como a su naturaleza, sus tierras. Siempre al ver tan lindo paisaje me acordaba del discurso de Alan García, ex presidente del Perú, titulado “El síndrome del perro del hortelano”, en este discurso afirmaba que hay millones de hectáreas para madera que están ociosas, otros millones de hectáreas que las comunidades y asociaciones no han cultivado ni cultivarán, hay muchos recursos sin uso, todo esto por ociosidad. Este decía que es una vergüenza que Chile exporte dos mil millones de dólares en madera sin tener una hectárea de Amazonía, “este es un caso que se encuentra en todo Perú tierras ociosas porque el dueño no tiene formación ni recursos económicos”.
Quisiera que Alan García tenga un viaje hasta aquí, estoy seguro que ni siquiera sabe que existe tan hermoso lugar, pues estas tierras, ociosas para Alan García, son el pilar de vida para esta gente, estas montañas verdes que rodean esta casita son sus dioses y aún le rinden culto para que sus tierras produzcan, para que llueva, puedan tomar agua y rieguen sus frutos. Ahora sé qué es ser campesino, es vivir con los pies en la tierra, esta gente aquí nace y también muere. Aquí están sus ancestros, sus dioses, sus sueños por cumplir y sus sueños frustrados, aquí están sus risas y sus lágrimas.
Ya estoy cansado de tanto floro político. He escuchado tantos discursos sobre avances económicos pero todo aquí sigue igual, la gente sigue cosechando para poder vivir. Esta noche me toca estar aquí, tratando de encontrar la utopía del comunismo, entre paisajes y riachuelos, ser todos iguales, que nadie sea rico ni pobre, que todos tengamos absolutamente las mismas oportunidades sin necesidad del egoísmo, sin la explotación del hombre, que el Estado por fin se preocupe por el campesino, le eche una mirada a su agricultura, a sus niños, si las cosas se cumplieran tal y como vociferan sus discursos, de seguro las manos de esta gente no estuvieran tan gastadas. Esta noche me toca estar aquí, escribiendo bajo la luna y tatuándome el alma.
jueves, 14 de agosto de 2014
Escribe: Fernando Eslava
Luego de un intercambio de correos electrónicos con el equipo de campaña de Lucía Ledesma llegué a las 10 de la mañana junto a Ángel al cruce de las avenidas México y San Pablo en el corazón de La Victoria. Las calles del distrito lucen cada vez más tristes, como si la autoridad municipal se hubiera olvidado de sus vecinos. La basura junto con la sensación de poder ser asaltado en cualquier momento me hacían reflexionar sobre la importancia de cambiar de alcalde de inmediato. La Victoria, un distrito pujante, de emprendedores y valientes merece más obras, seguridad y limpieza.
La candidata del Partido Popular Cristiano (PPC) a La Victoria convocó a sus simpatizantes a una caminata por las calles del distrito rumbo al terminal pesquero. Cerca de las 11 de la mañana la banda de música que acompañaría a la arquitecta inició su repertorio. Algunos seguidores de la pepecista entregaron volantes a los vecinos que transitaban por la avenida San Pablo. Con polos verdes y muñecos del símbolo partidario darían inicio a su actividad proselitista. Hasta que Lucía llegó y tuvo la cordialidad de responder nuestras preguntas, principalmente enfocadas a la juventud victoriana.
Entre varios temas, conversamos acerca de los principales problemas que azotan al distrito y presentó las soluciones que se harían realidad en un eventual gobierno suyo. Ofreció un monitoreo de la delincuencia a través del serenazgo y cámaras de videovigilancia así como la creación de un sistema de prevención del delito en el que trabajará junto a la familia, las mujeres, los niños y jóvenes. Prometió brindar capacitaciones y becas a los jóvenes y promover el deporte mediante la construcción de polideportivos. Cuando culminó la entrevista le entregué un pequeño presente a Lucía agradeciendo su tiempo y quedé convencido que con este video aportaré al debate y la exposición de propuestas para que los vecinos puedan decidir informados.
A continuación te presentamos la entrevista en HD en el que te enterarás de sus propuestas para mejorar el transporte, la limpieza, la recuperación del espacio público y su iniciativa de convertir a la avenida Arriola en una vía verde y ordenada.
ENTREVISTA EXCLUSIVA A LUCÍA LEDESMA (Míralo en HD)
lunes, 11 de agosto de 2014
Escribe: Fernando Eslava (Exalumno de Henry Pease)
El domingo a la medianoche me entero vía Twitter del sensible fallecimiento de Henry Pease, un político-intelectual valiente luchador de la democracia. Me encontraba escribiendo un artículo sobre las elecciones municipales, pero, decidí cambiar el rumbo de mi columna y rendir un merecido homenaje a un hombre que entregó muchos años de su vida al servicio ciudadano. Su deceso constituye una invalorable pérdida para el Perú.
Henry Pease debe ser recordado como una persona íntegra y un político honesto, fiel a sus convicciones que supo trabajar con coraje hasta en las situaciones más adversas. Pease García lideró una marcha por la paz contra Sendero Luminoso, logró que el Congreso Constituyente fujimorista apruebe iniciar una investigación parlamentaria sobre la matanza de 9 estudiantes y un profesor de La Cantuta cuando una nota enviada al parlamentario izquierdista narraba los terribles sucesos y señalaba responsables. Henry Pease fue parte de la mesa directiva del Congreso en los difíciles tiempos del gobierno de transición de Valentín Paniagua luego de la caída del régimen de Alberto Fujimori.
Durante su desempeño político fue consecuente con sus ideas. Desempeñó como teniente alcalde de Lima entre los años 1984 y 1986, fue congresista de la República entre el 1992 y 2006 y presidente del Congreso para la legislatura 2003-2004. Conocido por su oposición al fujimorato, el fortalecimiento de la institucionalidad y la defensa de la democracia, Pease, fue profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) desde 1971 dictando diferentes cursos durante 43 años de forma ininterrumpida. Era un clásico docente de Realidad Social Peruana en Estudios Generales Letras y Director de la Escuela de gobierno y políticas públicas de la PUCP. Sin duda dueño de una mente prodigiosa y una calidad humana intachable de la que carece la clase política actual.
HASTA SIEMPRE, PROFE PEASE

Cuando decidí postular a la PUCP en el 2012 y leí la parrilla de docentes, encontrar a Henry Pease en la lista fue como un sueño hecho realidad. Desde mi primer día en Estudios Generales Letras tenía en mente llevar Realidad Social Peruana en el segundo ciclo con ''HP'' (como firmaba sus correos). En el 2013 lo hice realidad y fui su alumno siendo testigo del amplio manejo de los temas y, con su oportuna oferta de datos históricos a la mano, entregaba un preciso análisis que enriquecía con su vasta experiencia. Fue un lujo que haya sido mi profesor, aunque a veces no compartía sus ideas, se le escuchaba bajito a pesar de usar micrófono y me sentía saturado con las 1000 páginas en dos tomos que nos mandaba a leer para controles de lectura sorpresa. Henry Pease siempre tuvo muchas cosas que enseñarnos. No solo conceptos, también investigación. Cuando no pudo acudir a clases por un problema de salud dictó la clase vía Skype. Siempre fue muy respetuoso con todas las opiniones, respondía todas las preguntas amablemente y al final de una participación que aporte al debate asentaba la cabeza con una ligera sonrisa. Eso bastaba. Una sonrisa de Pease.

Una de sus últimas publicaciones fue ''La política en el Perú del Siglo XX'' escrita junto a Gonzalo Romero la cual leí íntegramente y se la alcancé para que me la firmara. ‘A Fernando con esperanza’ escribió el profe. Cuando acabó el curso, todos nos paramos para aplaudirlo. Alguna vez lo ayudé con su bastón, mientras que otro compañero lo asistía con su silla de ruedas eléctrica. Aprobé con 16, me sentí feliz. Luego, asistí a una ponencia que brindó sobre partidos políticos en la sede del Jurado Nacional de Elecciones y pude realizarle una pregunta que compartí en este blog sobre el caudillismo y la participación de jóvenes en política. Ocasionalmente me lo crucé en el campus para hacer alguna consulta. La última vez que lo vi fue hace poco más de un mes. Lo saludé como siempre, con el agradecimiento y admiración por todos los saberes impartidos.
HENRY PEASE RESPONDE AL BLOG DE TOPO
¡Hasta siempre, maestro!
sábado, 9 de agosto de 2014
Estamos a dos meses de las elecciones municipales y regionales del 5 octubre y los candidatos tienen que agotar todas las estrategias posibles para conseguir los votos que le den el triunfo. La ciudad está abarrotada de gigantes paneles que promocionan alguna candidatura y no existe poste de luz que no cuelgue algún cartel con propaganda política. En el intento desesperado de hacerse conocido algunos candidatos lanzan propuestas descabelladas o diseñan polémicos paneles para captar la atención del elector.
Atrás quedaron las épocas del candidato a alcalde de Lima (que hoy repite el plato), Álex Gonzáles, que prometió helicópteros que vigilen la ciudad durante el debate del 2010 o cuando el candidato presidencial, Ricardo Noriega, utilizó un chicote para ‘castigar a los corruptos’ en el 2011. Hoy se hablan del candidato que ‘cacha con el pueblo’ o del candidato de las cejas. El Blog de Topo ha preparado una lista con las campañas más creativas de la presente contienda electoral.
¿CACHA CACHERO?
Esteban Cacha es un candidato del movimiento MANPE que postula a la alcaldía provincial de Santa en Áncash, pero lo más llamativo es su peculiar apellido: Cacha. Cualquiera lo relaciona con el verbo cachar, que en el habla popular, significa tener relaciones sexuales. En la propaganda, el político juega con su singular apellido y le pone énfasis agrandando el tamaño de este, prestándose a un doble sentido. Su lema ''Esteban Cacha con el pueblo'' podría referirse a que él apoya a sus conciudadanos, pero, también podría interpretarse que Esteban mantiene un coito sexual con sus vecinos.
El Jurado Electoral Especial de Santa obligó a Cacha el retiro inmediato de esos paneles publicitarios alegando que atenta contra el reglamento electoral. Sin embargo, esta situación ha generado risas en las redes sociales. Veremos si esta estrategia hará que el candidato Cacha se cache a sus contrincantes en las urnas.
ELMO: DE PLAZA SÉSAMO A PLAZA MANCO CÁPAC
Este caso es insólito. Elmo Man es el nombre de un precandidato del Partido Popular Cristiano al cargo de alcalde de La Victoria. El pepecista no tuvo mejor idea que utilizar a su tocayo Elmo, el monstruo rojo de Plaza Sésamo, en sus carteles publicitarios. ''Elmo es victoriano y es del PPC'', decían sus afiches. Con el transcurrir de la campaña, el ingeniero sacó las fotos del muñeco infantil Elmo y colocó su verdadero rostro. Al parecer, los pepecistas prefirieron al personaje ficticio y su candidatura no prosperó en los comicios internos.
¡VAO COLORAO!
El alcalde de Miraflores, Jorge Muñoz, se sumó a la onda de la cultura fitness y sale en sus paneles haciendo ejercicio. Pero, lo más llamativo, es que utiliza la frase ''Vao Colorao'', una forma criolla y juvenil de referirse a las personas blancas de tez más rosada. Muy ingenioso y pegajoso.
‘PINGUITA’, EL CANDIDATO QUE LA TIENE CHIQUITA
En el distrito de Pueblo Nuevo, en Ica, un precandidato pintó las paredes con su inusual apelativo: ‘Pinguita’, que hace referencia al pene pequeño, llamando con cariño al órgano viril masculino. Su nombre se llama Víctor Lorenzo Seminario, es docente y aceptó que sea su apodo el que lo haga conocido entre los electores. Le dicen ‘pinguita’ debido a que sus amigos descubrieron que tiene el pene chiquito.
JAIME ZEA SE CREE EL ZORRO
La alcaldía de Lima debe ser una plaza muy seria por lo que representa para el Perú. Es la capital de la República, tiene cerca de 10 millones de habitantes y afronta muchos problemas latentes como el transporte y la inseguridad ciudadana. Sin embargo, Jaime Zea, toma con gracia su postulación a ser el sucesor de Susana Villarán en el sillón de Nicolás de Ribera. El pepecista sacó un spot en el cual se compara con pepegrillo y con el Zorro ‘porque defiende a los más necesitados’. Incluso se colocó bigotes.
EL CANDIDATO DE LAS CEJAS
Manuel Velarde, postula por el PPC a San Isidro. Parece que en la interna de ese partido hay la consigna en hacer publicidades insólitas. Velarde tiene las cejas gruesas, casi juntas y bien pronunciadas. Esto lo jugó a su favor y en sus paneles publicitarios coloca unas cejas enormes y la frase ''eficiencia entre ceja y ceja''. Vale, muy creativo.
SE CUELGAN DE GASTÓN
En los mercados, restaurantes o hasta carretillas los dueños y cocineros lucen una foto con el chef Gastón Acurio. Sucede que para muchos, posar con él es garantía que la comida que ofrecen es de calidad. Bajo esa premisa el candidato a la alcaldía de Victor Larco en Trujillo, Del Vecchio Morillas, pensó que si colocaba a Acurio en su panel iba a poder colgarse de su imagen. Este sujeto postula por Acción Popular, partido del cual es simpatizante el prestigioso cocinero y se especula que podría postular a la presidencia, aunque él lo ha descartado en varias oportunidades.
INFORMAL Y DESORDENADO
Pepe de la Vega postula a la alcaldía de Lince por Somos Perú. Este candidato quiere mostrar un estilo informal y rebelde propio de la juventud. Posa para la foto en camisa y con el saco afuera colgándolo en el hombro, mismo chibolo que sale de un quinceañero. Con esto quiere dejar en claro que también es full chamba, pero no le gusta el protocolo.
EL FANÁTICO DEL MUNDIAL
Alonso Tenorio es de Acción Popular y busca en convertirse en el próximo alcalde de Lince. Aprovechó el Mundial y su gusto por el fútbol para salir en su afiche con un balón y luciendo la copa de la FIFA. Asimismo, colocó frases alusivas al deporte rey. Sin duda un gancho para la juventud y los apasionados por la pelotita.
martes, 5 de agosto de 2014
Escribe: Chiara Hartley Menini (Estudiante de Comunicaciones en UPC)
No es otra cosa. Sigue siendo la muerte de un inocente. La muerte, como se lee, disfrazada, respaldada por un falso concepto de necesidad, de justicia, pero…muerte al fin y al cabo. Y tengo que decirlo. Sobre todo ahora. Ahora, que el aborto terapéutico ha sido despenalizado en nuestro país. Y sí, no es gran novedad: lo está desde 1924. Sin embargo, recién se ha fijado el protocolo. Y todo ha partido de una denuncia al Estado. Ha partido del miedo. Del mismo miedo que invade al presidente y no le permite ponerse firme y defender la vida. La vida, un derecho de toda persona. El principal. Fijado en el artículo 2.1 de nuestra Constitución. De toda persona, recalco. Grande o pequeña, no interesa, pero persona al fin y al cabo. Y esta es la realidad del Perú ahora: la muerte del ser más indefenso ya está aprobada. Y sí, solo en el caso de que la vida de la madre se vea amenazada, pero… vamos, ¿qué seguirá después? Prefiero no imaginármelo. Y no exagero. ¡Qué conformista me parece querer salvar solo una vida cuando se pueden salvar dos!
Dos, repito. Y es que estamos en pleno siglo XXI. Hay mil y un avances científicos. Por ello, no comprendo cómo es que, a estas alturas, algunos consideren el aborto una terapia. Una terapia que consiste en matar a un ser indefenso. No me lo creo. ¡Qué terapia! Lo reafirmo: matar. Esa es la palabra. Así de fuerte, sin eufemismos de los que se sirven algunas instituciones lingüísticas para suavizar la palabra aborto. Muerte, afirmo con seguridad. Y lo digo porque el feto es persona humana desde su concepción. Y esto no es invención, ni opinión…es ciencia. Evidente, irreprochable. Y si aún así existen algunos que se niegan a creerle; recurro a su lógica con esperanza y les planteo: ¿Puede una vaca, haber surgido como piedra y, luego, haberse convertido en vaca? Suena estúpido. Y sí que lo es. Si un concebido no es persona desde el inicio, no puede llegar a serlo luego. En fin. Solo apelo a esta aclaración para hacer entender, desde el comienzo, que el aborto es arrebatarle la vida a alguien. Por lo tanto, la libertad de la madre no constituye razón válida para considerar el aborto. Porque sí, la mujer es libre; puede decidir. Decidir sobre su vida, sobre su cuerpo. Y es cierto, el concebido está dentro suyo. Dentro de ella, pero eso no significa que sea parte de su cuerpo. No es un apéndice, no es una hernia. Es una vida. Es su hijo. Así de simple.
Volvemos, ahora, a lo mismo, al aborto terapéutico. A ese que no le encuentro razón para que haya sido aprobado. La verdad, no le encuentro razón ni a su nombre. No es terapia, estoy segura. La terapia busca curar, sanar, pero… ¿matar? En ningún caso. Lo peor de todo es que me pongo a pensar y me pregunto: ¿no se aprovecharán más del término “terapéutico” para ampliar la ley? Me explico: lo que planteo es si luego no vendrán algunos que digan que el aborto “terapéutico” no debe aplicarse solo en el ámbito de la salud física, sino también mental. Bajo esta idea se aprobaría cualquier aborto. Aunque, de manera especial, en el caso de violación. Y ahora sí estoy más preocupada. Insatisfecha, decepcionada. Pero en fin, prefiero no adelantarme; hablar de lo que tenemos hasta ahora. Que en sí, ya es suficiente para indignarse. Y no, no me cabe en la cabeza la idea de elegir entre una vida y otra. Vamos, ambas son vidas. Vidas con un mismo peso, con un mismo valor. Por lo tanto, un médico debería tratar un embarazo riesgoso teniendo en cuenta que no tiene un paciente, sino dos. Uno más indefenso, más vulnerable, pero igual de valioso. No debería de aprovecharse de eso.
Ahora, me parece importante hacer una distinción. Una diferenciación entre una verdadera terapia y un aborto. Porque claro, existen terapias lícitas para tratar situaciones en las que la vida de la madre corra peligro. Estas van muy bien direccionadas. Su intención es claramente sanar. Ahora, que como consecuencia se pueda producir el fallecimiento del concebido no significa que esto se quiera desde un inicio. Lo que se busca es curar. Por ello, a pesar de que la terapia se convirtiera un “arma de doble filo”, este hecho no resultaría repudiable. No hay que confundir; no es lo mismo. En el aborto “terapéutico”, se fija un día para eliminar la vida del concebido, se planea y se sabe el resultado: la muerte del bebé. En las terapias lícitas, se plantea un tratamiento, en el que se busca salvaguardar ambas vidas. Que alguna de ellas se pueda perder en el camino es una consecuencia no querida. Que quede claro.
Y bueno, esta es la situación. ¿En qué se está convirtiendo el Perú? Sería bueno que todos se lo preguntaran. Especialmente aquellos que han apoyado con tanto ánimo la despenalización. Es lamentable lo que ocurre. Pero, vamos, no hay solo que lamentarse. Hay que denunciar, hay que defender el valor de la vida. Sin el miedo del Estado y con la convicción de que el matar no es terapia y, menos, un derecho. Hay que pronunciarse con la esperanza de que la democracia se haga real y seamos escuchados. Es lo que queda.
miércoles, 25 de junio de 2014
Adaptado y resumido del Ensayo Final para Teoría General de Lenguaje en la Pontificia Universidad Católica del Perú / Investigación: Ronny Gamboa, Fernando Eslava, Tessy Palacios y Graciela Barreda Bryce.
VIDEO EXCLUSIVO EN HD
El último censo registró que en el Perú viven más de 3 millones 360 mil quechuahablantes, los cuales representan alrededor del 13% de la población nacional. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) estima que son alrededor de medio millón de habitantes lo que hablan dicha lengua en Lima. Sin embargo, existe un desprecio hacia el quechua por considerarla improductiva, defectuosa, inferior, relacionarla con el subdesarrollo. Esto nos dirige a la idea existente de que debe ser progresivamente eliminada o, simplemente, ignorada.
Las brechas sociales que han dividido al Perú por siglos evidencian un rechazo y desinterés por una lengua que es hablada, generalmente, por un sector de la población que es excluido de las políticas del Estado, que se les considera menos e incultos, en relación con la cultura hegemónica que representa quienes hablan castellano. Debido a que ´´la existencia de una variedad estándar nos muestra que hay un sector en la población, una élite letrada que impone una manera de hablar como la correcta, la superior, la más normal y relega las otras variedades como incorrectas, cuando en realidad se trata de decir, simplemente, que son diferentes´´ (Pérez, 2004:65). Esta limitada realidad, sumada a las escazas oportunidades que brinda el manejo quechua y la poca difusión que ha tenido, la han convertido en víctima del olvido y el rechazo por la mayoría de limeños.
Según una encuesta que aplicamos a 20 jóvenes entre los 15 y 29 años comprendemos que les dan mayor atención a lenguas extranjeras por ser sinónimo de progreso, relaciones internacionales y uso eficiente en el medio académico y comercial. Uno de nuestros entrevistados, al ser cuestionado sobre las lenguas que conoce que se hablan en el Perú, respondió, luego del castellano, que ´´se habla inglés en Lima´´, por delante del Quechua y el Aimara a quienes se refirió con tono despectivo, catalogándolas como ´´esas lenguas andinas´´.
Asimismo, hemos podido comprobar que el 64% de los encuestados considera que son los pobladores que hablan quechua quienes deben aprender el castellano para poder acceder a los servicios básicos que otorga el Estado y ejercer, así, plenamente sus derechos. A penas un 36% dijo estar de acuerdo con que es el Estado quien debe adaptarse a la lengua del ciudadano. Nuestro entrevistado Fabrizio Paié aseveró que ´´deben hablar castellano porque es el idioma del país´´, evidenciando su desinformación acerca de que el quechua también es un idioma oficial del Perú. Diferente opinó Jorge Duárez, maestro en Ciencias Sociales, quien precisó que ´´es un derecho del ciudadano expresarse en su lengua´´.
Entre tanto, no podemos dejar de mencionar que en nuestra fragmentada realidad existe un mayor prestigio social para quien habla castellano frente un quechuahablante. En la encuesta se comprueba, también, los numerosos prejuicios que existe para quienes hablan esta lengua. Se les considera como personas sin educación, que ´´hablan mal´´ o que ´´no saben hablar´´. El quechuahablante, al tener menor prestigio social, es más vulnerable a la discriminación o a acceder a menos oportunidades. La mayoría de encuestados dijo que le parecía ´´incorrecta´´ la pronunciación del castellano de los hablantes andinos: uno de los entrevistados manifestó que ´´no saben hablar castellano´´ y otro que ´´le parece gracioso su forma de hablar´´. Este criterio, además, se vincula a la valoración negativa que se le otorga al quechua, ya que las diferencias que tiene un quechuahablante que también habla castellano con un poblador limeño que solo maneja esta última lengua, por ejemplo, se deben a que existen fonemas en el castellano que no son considerados en el quechua, y viceversa. Conocemos el término “motoso” para señalar el modo de hablar de ciertas personas que experimentan estas particularidades, lo cual es una manifestación de discriminación lingüística: se separa o se determina como diferente por comprender entre sus causas a un idioma relacionado con pobreza y subdesarrollo.
En la parte final de la encuesta, es curioso que el solo el 10% de los encuestados admitió haber discriminado a alguna persona por hablar diferente el castellano a como la tradición limeña nos lo ha impuesto; por otro lado, dijeron que ´´hacen notar cuando una lengua está mal hablada´´. Otro entrevistado afirmó que ´´no discrimina tanto, porque no mucha gente habla quechua´´ lo cual es preocupante si queremos construir un país integrado donde haya una conciencia y respeto por diversidad cultural y la coexistencia de distintas lenguas y tradiciones. El mismo joven, estudiante de ingeniería industrial, señaló que ´´ese tipo de castellano extraño´´ lo escucha hablar a ambulantes o a personas que ´´suben a pedir limosna´´ lo cual verifica que en el Perú se asocia a los quechuahablantes con personas de bajo nivel socio-económico y como parte de una cultura que no progresa. Es probable que por ello no se valore a esta lengua, que merece tanta atención como el castellano, aimara o demás lenguas aborígenes.
El quechua no es enseñado en la mayoría de las instituciones educativas, tanto públicas como privadas. Esto puede tener una grave consecuencia: el asesinato de la lengua oficial del Imperio Inca. Si ese fuese el caso, se perdería una gran parte de la historia del Perú, ya que la lengua oficial del Imperio protagonizó un papel importante siendo la principal hablada por nuestros antepasados y, además, empleada por ellos para transmitir información sobre los sucesos y las propias tradiciones.
Por otro lado, Estudios demuestran que hacia la mitad del siglo pasado, el número de quechuahablantes era menor y que, luego, se fue incrementando. Sin embargo, en la actualidad, este crecimiento se ha ido revirtiendo. Cada vez son menos las personas que hablan quechua, tanto en Lima como en provincias. Esto ocurre porque los padres quechuahablantes no les quieren transmitir este idioma a sus hijos. Ahora, la pregunta es ¿por qué lo harían? El quechua es una lengua desvalorizada, considerada como inferior y que, además, no se utiliza en el espacio público. Los quechuahablantes tienen que limitarse a utilizar su lengua materna dentro del hogar o contextos íntimos, pues en las calles, escuelas, negocios, etc. el idioma que se usa es el castellano, en cualquier parte de la ciudad. Es lógico entonces, que los padres prefieran que sus hijos hablen en castellano antes que en quechua. Y que aprendan inglés, además, porque este idioma si es uno que les puede “abrir puertas”. Ante esta situación, cabe asignarle el término de Suicidio Lingüístico, el cual consiste en auto-reprimir el desenvolvimiento de la lengua materna.
¿Por qué nunca vemos publicidad en quechua? Carteles, televisión, radio, internet, periódicos, revistas, etc. Tantos medios para comunicar, y todos en español. Ahora bien, muchos podrían preguntarse cuál es la necesidad de poner las cosas en quechua, si la mayoría de peruanos hablan el español, independientemente del quechua, es decir, que los quechuahablantes también hablan español. Y ¿por qué no? Esta lengua es parte de nuestro patrimonio cultural, en Lima vive más de medio millón de quechua hablantes, según el Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI). Además, ¿qué ocurre con los que recién vienen a Lima y no conocen el español? Se ven obligados a aprenderlo a la fuerza. Hay casos en los que verdaderamente se necesita el empleo de ambos idiomas.
Otro ejemplo son nuestros aeropuertos. Es comprensible que los mensajes estén en español y en inglés, debido a la cantidad de turistas, pero ¿Por qué no están en quechua también? ¿Por qué si tienen consideración con quienes no hablan español, pero sí inglés, no tienen consideración también con quienes hablan quechua?
Es fundamental que el quechua sea utilizado en espacios públicos, pero no solo por necesidad, es decir, no sólo para aquellos que no conocen el español, sino porque una gran cantidad de peruanos lo habla y porque debe ser incluido en nuestra vida diaria. Además, si el quechua estuviera presente, las personas que no lo conocemos también podríamos familiarizarnos con él, esto facilitaría la comunicación con quechua hablantes, y no tendríamos que restringir su lengua materna, sino que podrían utilizarla libremente.
Nuestro país sería mucho más rico, culturalmente hablando, si todos pudiéramos aceptar ambos idiomas, y hablarlos por igual. No obstante, siendo realistas, estamos muy lejos de concretar ese objetivo. Para esto, es necesario empezar por pequeñas cosas, pero significativas también. En el 2008 hubo un comercial de la marca Movistar, en quechua, y que además hablaba de un celular cuya configuración se encontraba en quechua y aymara. No ha habido otro en este idioma ¿Por qué? Esta iniciativa se debió haber aprovechado y expandido, hasta que ver un comercial en quechua ya no fuera algo inusual o digno de aplausos, sino algo usual. Por último, se podrían poner subtítulos en quechua a la televisión en español, o si se toma la iniciativa de que se hable en quechua, poner subtítulos en español.
Hubo también, otras propuestas, tales como la revista Noqanchis, (Nosotros).Una revista similar a la de “Ellos y Ellas”, pero en una versión cusqueña, y además era bilingüe, en quechua y asháninka; y otras actividades realizadas por el proyecto Perúsuyu. También tenemos a Movistar que desarrolló un celular con menú en Quechua y habilitó operadoras de atención al cliente que respondan a los clientes quechuahablantes.
Este tipo de iniciativas deberían tomarse con más frecuencia y contagiarse, empezando por pequeños avisos en las calles, algunos comerciales, hasta que, como se mencionó anteriormente, se convierta en algo usual, y el quechua sea visto como una lengua de igual valor que el español.
El quechua, además de ser la segunda lengua más hablada en el Perú, es acreedora de un valor cultural extraordinario: al ser la lengua oficial del Imperio Incaico, alcanzó a predominar en casi toda Sudamérica y, debido a que la sociedad de la época era ágrafa- carente de escritura- fue el recurso principal que se empleó para transmitir la historia y las tradiciones a generaciones posteriores. Es decir, parte de la historia no solo del Perú, sino de América Latina que conocemos actualmente se ha podido conocer gracias a esta lengua. Por todo ello, es pertinente recalcar la responsabilidad del gobierno frente a estas situaciones.
En conclusión, después de todos estos argumentos, es posible señalar que el quechua está desvalorizado en nuestra ciudad, no es un dicho, mito ni posibilidad, es una realidad. Ya sea en las personas, medios de comunicación, instituciones públicas y privadas, etc. Y después de la investigación, podemos apreciar que, hasta ahora, poco se hace para revertir esta situación. Entonces, esta lengua no tendrá respaldo y seguirá siendo víctima de desvalorización o discriminación mientras que el gobierno o las instituciones autorizadas y encargadas no hagan nada al caso para cambiar a un buen beneficio la situación.
lunes, 9 de junio de 2014
Escribe: Fernando Eslava (@topopitt) ESTUDIANTE DE COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO EN LA PUCP
Cuando escuchaba por la radio el anuncio de Susana Villarán en el que daba a conocer a la ciudadanía su intención oficial de tentar un nuevo periodo al frente de la Municipalidad de Lima sentí que la burgomaestre pronunciaba una mentada de madre a todos los limeños. En reiteradas ocasiones, durante la campaña de revocatoria que afrontó, Villarán de la Puente negó rotundamente cualquier inclinación a postular a una segunda gestión edilicia; sin embargo, conforme se acercó el inicio de la campaña electoral, no dudó en cambiar de opinión y se zurró en sus propias palabras, demostrando el poco valor que tienen sus compromisos con la ciudad.
El pasado viernes Villarán anunció a sus aliados caviares en el Hotel Bolívar que se atrevía a ir a la reelección porque ´´de no presentarse no se garantizan las condiciones para seguir reformando Lima´´. Hay que aclararle a la señora que no es ningún ‘Mesías’ o ‘Salvador’ para ser el cordero sacrificado que se inmola por todos para quedarse en la municipalidad a ´´pedido del público´´. En su discurso, además, tuvo la conchudez de decir que ella representaba las reformas y la honestidad. Cuestiones que son sumamente debatibles si partimos de que Villarán quiere vanagloriarse por reformas inexistentes que son meras ilusiones. La reforma del transporte solo existe en los ojos de unos cuantos izquierdistas fracasados que insisten con un modelo de gestión obsoleto que no ha dado ningún resultado. La gestión de Fuerza Social está a punto de finalizar y no ha entregado grandes obras de infraestructura vial. Hasta ahora la reforma del transporte solo evidencia puentes caídos por falta de mantenimiento, Vía Parque Rímac inundado, túneles Santa Rosa paralizados por supuesta venganza política, eliminación del proyecto del Metropolitano en Vía de Evitamiento también quizá por revanchas políticas y una suerte de vigilantes de tránsito (dizque orientadores) cuya labor de fiscalizar los buses y combis contradice el supuesto espíritu de modernización de transporte que en cuatro años Susana Villarán no ha podido plasmar en la realidad.
Cuáles son esas reformas de las cuales habla Villarán si vivir en Lima hoy es peor que hace cuatro años. El desalojo de La Parada con heridos y muertos para ser trasladados al Mercado de Santa Anita que Castañeda dejó casi listo carga un costo social altísimo que Lima tuvo que pagar por el ´´atrevimiento´´ ineficiente de Susana Villarán. La delincuencia ha secuestrado la tranquilidad de los limeños, los ambulantes han tomado las calles con permisos otorgados por la presente administración municipal, las obras de ornato y remodelación de espacios públicos se han desacelerado considerablemente respecto a la gestión anterior. A pesar de ello, se dice que se invierte más dinero que en otros años pero lo anecdótico es que no hay resultados.
Por otro lado, qué habla Susana Villarán de honestidad si tiene decenas de denuncias en la Contraloría, si está vinculada con el Caso de corrupción de la Caja Metropolitana, si ha infringido las normas electorales en reiteradas ocasiones, si contrató a regidores revocados como funcionarios municipales traicionando la voluntad popular y contradiciendo sus palabras. Por qué debemos considerar honesta a una persona que niega ir a la reelección para que no la revoquen y luego que Lima la salva decide burlarse de la ciudad y no cumplir su promesa. Sencillamente nos preguntamos qué es honestidad para una alcaldesa que no expuso a tiempo los gastos de la campaña del No y que pasó de tener unos cuantos afiches artesanales en la elección municipal del 2010 a llenar la ciudad de ostentosos paneles publicitarios cuatro meses antes de las elecciones del 2014 y puede financiar los "consejos" del controvertido marketero brasilero Luis Favre.

Verdaderamente es un atrevimiento que una alcaldesa que a duras penas alcanza el 17% de aprobación y ha realizado una gestión paupérrima, carente de resultados concretos, postule a un segundo periodo con la frescura y aire mesiánico característico de la izquierda peruana que se jacta de practicar una democracia inmaculada. Dónde quedó la institucionalidad de los partidos políticos cuando Villarán emprendió la búsqueda de un partido como vientre de alquiler que le permita acoger su caprichosa candidatura. Tanto así que lanza su reelección sin tener un partido confirmado, aunque se vocea que iría por Dialogo Vecinal, partido que es acusado de vender el derecho a candidatear en su lista a quien esté dispuesto a desembolsar altas sumas de dinero. Siento como una patada en los testículos cuando Villarán asegura que trabaja en para una Lima para Todos. Una Lima donde ´´las mujeres de San Juan de Lurigancho van a lavar la ropa a La Molina´´ (según Susana), una Lima donde ´´los nuevos ricos son horrorosos´´ (según su aliada en la revocatoria Claudia Dammert), una Lima donde la alcaldesa Villarán abandona la remodelación de las Playas Venecia-Barlovento en Villa El Salvador. Una ciudad donde la palabra TODOS parece referirse solo a algunos. Hoy en tiempos donde la campaña electoral comienza a encenderse vale hacerse la siguiente pregunta: ¿por qué tenemos que creerle a Susana Villarán luego de cuatro años de postergaciones de progreso y desarrollo en Lima? La respuesta es sencilla: #SusanaNuncaMás
lunes, 12 de mayo de 2014
Escribe: Fernando Eslava (@topopitt)

El estado y su grave problema de comunicación y exclusión social con 20% de peruanos
En Abancay, provincia de la sierra sur del Perú donde muchas personas hablan quechua, Jacinta va a atenderse al nuevo hospital que ha construido el gobierno; sin embargo, cuando ingresa al consultorio del médico se da con el problema que el galeno solo habla castellano y Jacinta no puedo comunicarle el mal que le aqueja. Este caso sucede en muchas localidades del Perú y trae consecuencias nefastas como no poder beneficiarse con las obras públicas y acceso a salud de calidad. En otras palabras se genera la tristemente célebre exclusión social. ¿Cómo se sintió Jacinta al ser expuesta al idioma español que no es su lengua materna sin ningún proceso de adaptación? El Estado no ha diseñado un plan de adaptación para dicha situación y, lo que es peor aún, difiere con la misma Constitución que reconoce al Quechua como lengua oficial en las zonas donde predomine.
Es el desinterés histórico del Estado hacia este sector de la población genera que el acceso de pobladores indígenas a servicios básicos (educación, justicia, salud, seguridad, etc.) en su lengua de origen presente muchas trabas para su correcta puesta en marcha. Pero, lejos de prejuicios sobre la real utilidad del Quechua o Aimara, sus hablantes son ciudadanos peruanos y tienen el total derecho que el Estado garantice su acceso a los servicios básicos mencionados en su idioma natal lo más pronto posible ya que tiene una reivindicación cultural y social con los pobladores indígenas.
Es obligación del Estado respetar las lenguas oficiales y a la población que no habla español (20%). Esto está contemplado en la Constitución Política del Perú donde se reconoce a los idiomas quechua, aimara y demás lenguas indígenas como idiomas oficiales del país. Pero, ¿desde cuándo el Estado reconoce estos idiomas como oficiales? El gobierno revolucionario de las Fuerzas Armadas, en 1975, promulgó el decreto de ley N°21156 en el que se establece al idioma quechua como oficial de la República. Esta ley señala que el quechua debe ser una fuente de igualdad entre todos los peruanos y el Estado se compromete a la obligación de garantizar la inclusión del idioma en las mallas curriculares escolares para darle validez al quechua.
La lengua aimara y las demás lenguas aborígenes son reconocidas oficiales en el 2003, cuando el gobierno de Alejandro Toledo promulgó el decreto de ley N°28106 con el objetivo de reconocer como idiomas oficiales, en las zonas donde predominan, las lenguas aborígenes consideradas en el Mapa de patrimonio lingüístico y cultural del Perú, familias lingüísticas y lenguas peruanas. De esta manera, podemos comprobar la legitimidad de estas lenguas, las cuales además son respaldadas en la Constitución de 1993 vigente en el Perú, la cual, indica que ‘‘Son idiomas oficiales el castellano y, en zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y demás lenguas aborígenes, según la ley’’ (República del Perú 1993: Art. 48)
Todos los peruanos tenemos derecho a acceder a los servicios que brinda el Estado peruano, tales como educación gratuita, salud y justicia. En consecuencia, estos servicios deben estar exentos de cualquier tipo de exclusión, discriminación y garantizar que los ciudadanos que no hablan castellano puedan acceder a dichos servicios en su lengua de origen, respetándose su cultura y sus costumbres.Por esta razón, considero que la educación gratuita debe ser bilingüe en los lugares donde predomina el quechua, aimara o lenguas aborígenes. ¿Pero, qué sucede cuando no existe educación bilingüe en colegio de comunidades que no habla castellano? Los alumnos sienten que lo que le enseñan lo le sirve, no pueden aplicarlo en su realidad y el nivel de comprensión es bajo. Quizá este puede ser un factor que lleva a la educación peruana al sótano del ocaso.
Naturalmente, todos los peruanos tienen derecho a acceder a servicios de salud del Estado, que éste trate las enfermedades de los ciudadanos, les brinde información preventiva y asista en casos de accidentes. ¿Pero, cómo pueden comunicar los médicos y expertos en salud en un idioma diferente al de la mayoría de la población en ciertas localidades?
En efecto, la justicia hace acatar los derechos de las personas y todos tenemos derecho a denunciar y ser defendidos, ¿pero, cómo la población indígena puede acceder a justicia si los jueces, magistrados y los fallos se emiten en castellano?
La Carta Magna señala que la educación es gratuita y que el Estado fomenta la educación bilingüe e intercultural. Un claro ejemplo de que el Estado tiene las bases legales y la obligación de garantizar que los pobladores indígenas puedan acceder a los servicios básicos (educación, justicia, salud, seguridad, etc.) en su lengua de origen. Esta idea es respaldada en el artículo 17 de la Constitución, presentada a continuación:
La educación inicial, primaria y secundaria es obligatoria. En las instituciones del Estado, la educación es gratuita. En las universidades públicas el Estado garantiza el derecho a educarse gratuitamente a los alumnos que mantengan un rendimiento satisfactorio y no cuenten con los recursos económicos necesarios para cubrir los costos de su educación. Con el fin de garantizar la mayor pluralidad de la oferta educativa y en favor de quienes no puedan sufragar su educación, la ley fija el modo de subvencionar la educación privada en cualquiera de sus modalidades, incluyendo la comunal y cooperativa. El Estado promueve la creación de centrales de educación donde la población los requiera. El Estado garantiza la erradicación del analfabetismo. Asimismo, fomenta la educación bilingüe e intercultural, según las características de cada zona. Preserva las diversas manifestaciones culturales y lingüísticas del país. Promueve la integración nacional. (República del Perú 1993: Art. 17)
¿Pero, cómo se va a lograr integración nacional si el Estado no vigila el cumplimiento de esta ley? En otros términos, el 20% de los peruanos hablan lenguas diferentes al castellano; sin embargo, los médicos de hospitales rurales, profesores y magistrados realizan su trabajo en zonas de lenguas indígenas en idioma español. Lo cual es indignante y contradictorio con los decretos de ley presentados en este texto y en los artículos de la Constitución citados en líneas anteriores. En el Perú existen 7 millones de peruanos, distribuidos en todo el país, que no hablan idioma español; no obstante, el Estado no tiene presencia mayoritaria con lenguas indígenas en los lugares donde éstas predominan.
En los últimos años se han construido hospitales, comisarías y juzgados en lugares donde hablan lenguas indígenas; a pesar de ello, el personal que ahí labora no siempre habla el idioma de la población atendida, ¿acaso así es más fácil la comunicación?, ¿cómo un quechua hablante va a entender a un médico que le habla en castellano?, ¿esta es la verdadera gran transformación e inclusión social que queremos para el Perú?
Existen muchos casos publicados en prensa sobre grandes hospitales, colegios y juzgados construidos por el Estado, pero donde los pobladores no pueden acceder porque los que atienden hablan castellano. Algunos gobiernos regionales han manifestado su malestar, como es el caso de la región Lambayeque en donde el Estado no garantiza que los pobladores indígenas puedan acceder a los servicios básicos mencionados en su lengua de origen. En la región Lambayeque, según resultados del Censo del año 2007, el 2.2% de su población es quechua hablante. Si se ve este dato respecto al servicio de médicos que no hablan quechua veremos una brecha muy alta, surgiendo aquí graves problemas de comunicación, que ponen en riesgo a la población atendida. (Gobierno Regional de Lambayeque 2011:18)
Como veremos más adelante, el Estado históricamente ha mantenido latente este grave problema de comunicación con los indígenas que hablan quechua, aimara o lenguas aborígenes, que representan en la actualidad el 20% de la población. En consecuencia, el Estado tiene pendiente una reivindicación cultural y social con los pobladores indígenas. Para solucionar esto, el gobierno debe enviar a los lugares donde no predomina el castellano profesionales que hablen el mismo idioma que la población. Asimismo, rescatar los beneficios lingüísticos y culturales de estas lenguas y su aporte para la humanidad.
En los últimos años, el Estado ha intentado castellanizar la sierra y selva del Perú atacando la diversidad lingüística que poseemos. El estado fue por el camino fácil, entregar sus servicios de tal forma que se adapte a la mayoría y no se preocupó por poblaciones específicas. Se han brindado cursos, capacitaciones y campañas para imponer el idioma castellano bajo el supuesto de dar más oportunidades arrinconando y despreciando las lenguas maternas de este sector de la población. Estoy convencido que la enseñanza del idioma español es necesario para incluir a estas personas en el desarrollo del país, pero ello debe darse de manera progresiva, respetando el idioma materno para impulsar la integración nacional y la mejor solución es, en la práctica, ser un Estado bilingüe. Lo que sucede, al parecer, es que el Estado percibe la diversidad lingüística como un problema y un obstáculo para el desarrollo del país. Por el contrario, esto debe representar un reto y un desafío para ensalzar la multiculturalidad del Perú y construir sobre ella los cimentos de la identidad nacional. Mutilar a los indígenas su lengua materna no soluciona el problema de la exclusión social, sino ensancha más las brechas de desigualdad que tanto daño nos hacen y perderíamos un valioso legado cultural.
De la misma forma, en que el Ministerio de Educación fomenta la enseñanza del idioma inglés (principalmente en las ciudades) también debería hacerse con las lenguas indígenas tal como es mencionado a continuación: “Una de las razones del desinterés de los hablantes de estos idiomas por reclamar su enseñanza es la influencia del mundo externo que lleva a la gente a aprender el Español, Inglés, entre otros; que sin duda contribuyen a la formación de cada persona, pero las instituciones ligadas al sector Educación como el MINEDU, no dan importancia a la Educación Intercultural Bilingüe” (Maggie Romaní Miranda: 2007)
El Estado ha tolerado la opresión, falta de oportunidades y discriminación del sistema alineador criollo hacia los indígenas que no hablan castellano. El Estado no ha mantenido un carácter de firmeza para mitigar el desprecio de los criollos hacia los idiomas nativos. No se han llevado a la práctica políticas de inclusión social para los no hablantes del español, para que gocen de las oportunidades que ofrece el presente crecimiento de nuestro país. Se ha dejado pasar por alto las muestras de discriminación hacia este sector por ‘‘hablar diferente’’ y siendo indiferentes a los problemas de comunicación existentes entre el Estado y los indígenas. El estado desde su organización siempre fue clasista, oligárquico y discriminador. En los años de República no se fomentó la participación en política de los quechua hablantes y se les restringió a estas personas derechos ciudadanos, como el voto.
Los niños, hijos de los pobladores indígenas que no hablan castellano, ya no quieren aprender su idioma natal, sienten vergüenza del este. Los niños son conscientes de las burlas y dificultades sociales que trae tener al quechua, aimara u otra lengua aborigen como materna. “Hay muy poca autoestima: el que habla quechua se avergüenza y cree que es mejor hablar castellano. Las muchachas llegadas a Lima de la montaña reniegan de su idioma. Los niños piden a sus padres que no les enseñen el idioma porque se ríen de ellos’’ (Demetrio Túpac Yupanqui 2010:2)
Estas personas sienten que su idioma ha perdido valor y no le sirve para salir adelante. ¿Cómo pueden pensar que su idioma natal les va a servir en su vida profesional si ni siquiera pueden emplearlo para ir al hospital, para poner una denuncia, para recibir clases escolares?
Finalmente, cabe destacar que, el Estado nunca ha beneficiado a este sector de la población del desarrollo y crecimiento económico del país. La sierra y selva ha estado descuidada y olvidada por muchos años, la falta de obras en estos lugares no favorece a su inclusión y bienestar. Según datos estadísticos del Censo Nacional de 2007 las regiones del Perú donde menos se habla el idioma castellano son Amazonas, Puno, Cusco, Ayacucho, Apurímac, Huancavelica, Ancash, Loreto, Ucayali y Madre de Dios y estas regiones, con excepción de Cusco, son unas de las más bajas en presupuesto de inversión pública (2007-2011) según el Ministerio de Economía y Finanzas. Lo cual demuestra, que la falta de obras, la indiferencia y el olvido de llevar progreso en su mismo idioma son causas directas de la vergüenza que sienten los indígenas de sus lenguas..
Hago un llamado a la acción al gobierno actual para que inicie una reivindicación cultural y social con los pobladores indígenas de inmediato, revalorando su lengua materna como símbolo de identidad cultural del Perú. ¡Construyamos un Perú más unido, más justo y más solidario!
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ABANTO, Alicia. 2012. ‘‘La Institucionalidad indígena en el Perú’’. Argumentos, revista de análisis y crítica. Consulta: 21 de mayo de 2013. <http://www.revistargumentos.org.pe/la_institucionalidad_indigena_en_el_peru.html>
ARDITO VEGA, Wilfredo. 2010 ‘‘La discriminación hacia la población rural en la administración de justicia’’. Lima
NSTITUTO INDIGENISTA INTERAMERICANO. 1987 ‘‘Revitalización de lenguas en su contexto social’’. América Indígena. México D.F., año 47, volumen 47, número 4, pp. 647-651
LI KWONG, MEI. 2006 ‘‘El genocidio de los quechua en el Perú entre 1980 y 1992’’. Lima.
REPÚBLICA DEL PERÚ. 1993 ‘‘Constitución Política del Perú’’. Lima.
ROMANÍ MIRANDA, Maggie. 2011 ‘‘Reflexiones sobre la enseñanza de lenguas indígenas y del español en un aula multilingüe de la Amazonía peruana’’. Yuyaykusun. Lima, época 2, número 4, pp. 309-317.
lunes, 17 de febrero de 2014
Escribe: Fernando Eslava (@topopitt)
Estamos a poco más de dos años para elegir un nuevo presidente y el nombre de Gastón Acurio ha vuelto a ser puesto sobre el tapete. La opinión pública y los medios de comunicación postulan al reconocido chef como posible candidato a ocupar el Sillón de Pizarro. De esta manera podría convertirse en el outsider que una parte de la población está esperando. ¿Será candidato Gastón Acurio? Los principales líderes de Acción Popular se han pronunciado a favor de la candidatura del cocinero e incluso le han ofrecido el partido para que tente el máximo cargo de la nación. Sin embargo, Acurio ha negado su participación en los próximos comicios, aunque dando entender que el bicho de la política va metiéndose en su cabeza poco a poco.
Mientras la situación de la política peruana se mueve entre cuestionamientos sobre la desaceleración económica, falta de resultados y denuncias de corrupción, 45% de los ciudadanos elegirían a una persona nueva en política, a un outsider. Y esta figura no es inusual en nuestro país. El conductor de televisión Ricardo Belmont alcanzó la alcaldía de Lima en 1989 tras derrotar a Juan Inchaustegui, Henry Pease y Mercedes Cabanillas. Otros casos son el de Alberto Fujimori, un profesor de matemáticas, que venció a Mario Vargas Llosa en las elecciones generales del 1990. Un suceso reciente fue el de un desconocido Ollanta Humala que se presentó a las elecciones del 2006 con un discurso antisistema y logró disputar la segunda vuelta contra Alan García. Conocedores de esta preferencia de los peruanos ¿Será Gastón el outsider del 2016?
Gastón Acurio es un personaje muy conocido y querido en el Perú. Según la última encuesta de Ipsos el 84% de los encuestados ha escuchado hablar de él y es respetado por el 79% de peruanos según un sondeo de GyF. Sucede que el dueño de Astrid & Gastón ha logrado ser identificado por muchos emprendedores como un peruano de empuje que logró sus sueños en base a sacrificios. Acurio ha visitado muchas zonas rurales del país para conocer la variedad de productos y eso le ha servido para tener una alta popularidad hasta en los lugares más inhóspitos del territorio patrio. A pesar de ello la gente lo considera ‘solo un chef’ y que no está preparado para enfrentar los desafíos políticos del país. Un 56% le recomienda que no se lance a la candidatear por la presidencia porque consideran que puede aportar más al país desde su trabajo. No obstante, un 23% asegura que sí sufragaría en su favor. Otra lectura de esta situación puede ser que la población tema que al entrar al mundo de la política, Gastón, pierda la honestidad y compromiso de trabajo que tiene para impulsar la imagen del país en torno a la gastronomía, pues se conoce que la política no es siempre un campo donde reine la honradez y transparencia.
El 21% considera a Gastón un empresario. Y lo es. Acurio ha convertido a Astrid & Gastón en el 14° mejor restaurante del mundo y lidera el rubro de la gastronomía en el país con conceptos propios de atención al cliente, decoración, segmentación y presentación de productos que han logrado la internacionalización de sus marcas. El restaurante Tanta, la cevichera La Mar, sanguchería Pasquale, anticuchería Panchita, el chifa Madam Tusan, entre otros locales del reconocido chef son un ejemplo del éxito profesional que vive. Acurio, además, ha impulsado el consumo y comercialización de productos regionales como pallares, garbanzos, espárragos o el pisco y ha difundido la cocina peruana a través de la organización de ferias culinarias, siendo Mistura la más importante, que convoca a 350 mil personas del país y del mundo entero. También se preocupa por la responsabilidad social apoyando el estudio de la gastronomía con la implementación de la Escuela de cocina San Andrés en Pisco.
Tomando como referencia el mismo estudio de Ipsos al que hicimos mención líneas atrás, el 1% de peruanos reconoce a Gastón como político. A pesar de ello, consideramos que sí lo es. Se reunió con el presidente Alan García cuando era el titular de APEGA y conversó con el actual mandatario, Ollanta Humala a poco tiempo que el ex militar asuma el cargo. Lo que demuestra la importancia de la opinión de Acurio para los jefes de estado peruanos. El conductor de Aventura Culinaria no está alejado de la política. Su padre, también de nombre Gastón, fue militante de Acción Popular llegando a ser ministro de Estado en el gobierno de Belaúnde Terry y, Acurio, de cierta forma heredó los dotes políticos, ya que comenta algunos sucesos de coyuntura desde su perfil de Facebook y, vía Twitter, Acurio así respondió la invitación pública que le hizo el partido de la lampa para que sea su candidato el 2016: "Derecha, centro e izquierda, empresarios, profesionales, trabajadores e intelectuales urge estar unidos para el gran salto". Pero eso no es todo, el chef no solo se anima a dar recetas de comidas, sino recetas para combatir subdesarrollo que vive el Perú en conferencias y entrevistas. Con ustedes, la filosofía Gastón.
FILOSOFÍA GASTÓN
Gastón Acurio dio un emotivo discurso en la apertura del año académico 2006 en la Universidad del Pacífico donde además de comentar sus éxitos como chef y empresario, se dio tiempo para proponer soluciones de desarrollo tomando a la gastronomía peruana como eje de progreso. Él se refiere a la cocina nacional como ´´aquello que el mercado más valora y aprecia de nosotros´´.
Acurio considera que ´´el crecimiento, la estabilidad y la riqueza de un país nunca estarán del lado de los recursos naturales sino de los productos que se elaboran con ellos´´. Así critica que el Perú exporte materias primas y no productos con valor agregado. Sugiere que para que un producto pueda expandirse por todo el mundo es necesario convertirlo en una marca. Y nuestra cocina fue hasta hace algunos años un gran recurso que hoy poco a poco se debe convertir en una gran marca para ser exportada por todo el mundo. Para ello, el chef toma en cuenta que se deberá crear conceptos de restaurantes que trasciendan su ámbito local y la exportación de éstos generarán al país beneficios económicos de Marca Perú.
Pero, ¿Cómo hacerlo realidad? Los estudios de mercado reflejan que invertir en un restaurante nacional bueno es casi invertir con cero riesgos en cualquier ciudad norteamericana o europea. De los labios de Gastón conseguir que la comida peruana sea reconocida en el mundo traería consigo una revolución editorial y educativa con la producción de libros y revistas de cocina así como la creación de importantes escuelas gastronómicas, intensificación del turismo y llamaría la atención del público internacional hacia otras propuestas peruanas como la moda, la joyería, música y otras industrias donde los jóvenes peruanos tengan mayor confianza de mostrar su talento amparados en el éxito de la comida.
Además, Acurio señala que esto permitirá solucionar dos de los principales problemas del Estado. Con la demanda de productos como papa, ají, cebolla, rocoto o limón se enfrentaría el empobrecimiento del campesinado en los andes y recibirían mayores ingresos. También daría paso a una verdadera inclusión social porque la cocina involucra a agricultores, campesinos, cocineros, Estado y empresa privada. De esta forma se trabajaría en equipo y unión en torno a un producto fruto del mestizaje y la diversidad del país como es la cocina. Así generaríamos mayor trabajo, dinero y amor con nuestro país que tanto espera una reivindicación con los sectores menos favorecidos. Gastón es muy optimista, pidió a los jóvenes que no se vayan del Perú porque es consiente que aquí está la riqueza y las oportunidades. Luego de leer esto tenemos una duda: ¿Escuchamos el discurso de un cocinero, un empresario o un político?
La pelota está en cancha de Gastón. Ahora sabemos que él no es un improvisado, pero por ahora no quiere postular a la presidencia. A pesar de ello, sabemos que si lo intenta más adelante, podrá tener muchas opciones de lograr un resultado positivo. Por ahora, el chef está abocado a 16 proyectos los cuales fueron explicados por él mismo en su Facebook personal. Entre ellos destaca la implementación de la Casa Moreyra como nueva sede de Astrid & Gastón, la apertura de La Mar y Mandarín Oriental en Miami, la inauguración de Madam Tusán en Bogotá, de La Mar en Buenos Aires, del restaurante de hamburguesas Papachos en el Jockey Plaza, y del nuevo restaurante parrillero Los Valientes frente al Swiss Hotel. En paralelo desarrollará proyectos editoriales, televisivos (A la vuelta de la esquina y Ceviche con sentimiento) y educativos (Universidad de gastronomía, hotelería y turismo en Santa María), así como promover el talento peruano mediante premios y los siguientes proyectos sociales:
- Buscando el agricultor del año: que es un premio que busca apoyar a pequeños agricultores que estén listos para colocar su producto en el mercado mundial. Gracias a la alianza con Telefónica y la alianza con la Universidad Agraria, espera poco a poco apoyar no solo a un grupo sino a muchos agricultores.
- La alianza cocinero pescador: Ya en marcha. El objetivo es dotar a comunidades de pescadores artesanales de camión, socio ángel, recursos técnicos y económicos de manera que su producto llegue en condiciones de altísima calidad, sostenibilidad y cuidado ,directamente a restaurantes que pagaran precio justo por ellos, multiplicando con ello sus ingresos por 3 veces.
- Un arco iris en el desierto: Luego del primer huerto y casa de aventuras culinarias en un colegio de niñitos en Pachacutec, hoy ya inició la búsqueda de un segundo colegio para un segundo arco iris.
- Página web que promueva productos de artesanos y creadores peruanos
Lo curioso del post de Gastón donde precisa estos proyectos es que termina con la frase ´´Los peruanos unidos, jamás seremos vencidos’’ y la arenga ´´Adelante. Siempre adelante´´ cuando todos sabemos que Adelante es el eslogan de Belaúnde Terry fundador de Acción Popular, el partido que lo tienta a postular a la presidencia. Y más sorprendente aún es la aparición de una pinta en el kilómetro 45.5 de la Panamericana Sur que dice 'Adelante, Gastón, por la honestidad y el gran salto'.
Finalmente, cabe hacerse la pregunta nuevamente ¿Será candidato Gastón Acurio?









