jueves, 27 de junio de 2013

Desenmascarando a los posers: ¿Qué significa ser poser?

Por: Ángel Reyes y Fernando Eslava

Este es el caso de Carlitos, un chico que siempre ha vivido entre traumas caseros, azotes de sus padres, manoseos con sus profesoras de inicial, robos continuos en su barrio... Vamos al punto, este engendro ha sido criado dentro de una sociedad de mente tan abierta para haber presenciado este tipo de casos que de pronto se le cortaron las ideas y se le cerró el cerebro.

Realmente es triste vivir con una mente cerrada, sin ideas y con poca originalidad; por eso, cuando llegó a los últimos grados de primaria, Carlitos empezó a darse cuenta de que sus compañeros estaban dejando de ser los mismos pavos de antes y él se estaba quedando atrás.

Sus amigos jugaban Play Station, él jugaba canicas; ellos jugaban pichanga, él jugaba fulbito de mano con su hermano; ellos perreaban intensamente, él veía al perro Scooby por TV... De pronto, un día se amargó y todo empezó a cambiar radicalmente: sus amigos seguían disfrutando con juegos de fútbol, el lo hacía con juegos pornográficos; ellos seguían pichangueando, él ya iba a las barras bravas del Comando; sus patas ya se estaban aburriendo de perrear, él ya había mantenido su primer coito sexual.

El grupo social al que se estaba dirigiendo quedó totalmente impresionado al ver la evolución de este individuo, que dejó de llamarse Carlitos y logró que todos lo llamen "El Chato Charlie". El problema es que su popularidad tenía un límite, ya que su público no era eterno. Sus ahora adorables compañeros de clase (solamente frente a él) pasarían a dividirse al pasar a la etapa universitaria, obligando a este sujeto a migrar a la que le dé mayores posibilidades de seguir con esta mentira social de creerse alguien que verdaderamente no es solo por pertenecer a un grupo.

El caso de Carlitos, o mejor dicho ''El Chato Charlie'', es un fenómeno reciente en la sociedad limeña. Muchos adolescentes sienten la necesidad de adoptar los gustos y estilos de sus compañeros para adaptarse a un grupo social, perdiendo personalidad y decisión personal.

A estas personas se les conoce como POSER, término popular que define a una persona que se comporta diferente a como es realmente para crear una mejor versión de sí mismo que satisfaga los caprichos de los cabecillas de la manada a la cual pertenece. Ser poser es seguir una moda, sin que precisamente sea de su agrado. Esta manada puede ser un grupo aficionado a un tipo de música, ir al estadio, grafitear o simplemente dedicarse a latear lanzando por las pintorescas calles del barrio.

A lo largo de la historia esta palabra ha estado presente de diferentes maneras. La palabra poser viene del francés de las cortes de los luises donde las personas posaban como algo que no eran para agradar al rey. Después el término lo tomó la cultura gótica para denominar a otras personas que toman esta actitud gótica pero sin creerlo, solo por moda o una fase.

En la actualidad existe la moda de asistir a conciertos de electrónica en exclusivas playas del sur de Lima, denominado Raves, a esa clase de evento es a donde acuden los poser, pues se etiquetan en las fotos de prensa inmediatamente, le toman foto a sus entradas, han ido a solo dos raves pero se promocionan para decir que siempre van, no fuman hierba (para los ravers es un requisito drogarse en esas fiestas) y lo más importante es que si le preguntan que DJ se presentó o cual fue el mejor del topline no saben que responder.

El fenómeno de los posers en la capital está descuadrando a todas las tribus urbanas que se han ido formando en los últimos años, pues ya no sabemos quién es quien, por lo que este será un reto para las investigaciones antropológicas en los próximos años.

Esta situación se está convirtiendo en un conflicto entre lo que establecen tanto la psicología como la antropología debido a que los trastornos cerebrales que sufren ciertos individuos están interfiriendo con la interacción natural dentro de los diversos grupos humanos.

Volviendo al caso de Carlitos y para su mala suerte, su tiempo de fama no duró mucho, ya que al terminar la etapa escolar e iniciar la universitaria, empezó a ponerse de moda estar más preocupado por los estudios, lo cual no le agradó a Carlitos y coincidentemente su nivel cognitivo no alcanzaba para seguir sosteniendo este nivel de igualdad frente a sus compañeros por mucho tiempo.

Por eso es necesario hacer lo que tu corazón y tu cerebro te indiquen porque estarán contigo durante toda tu vida, mientras que los amigos vienen y se van. Si sientes que nadie es igual a ti o no te aprecian por lo que eres, no te preocupes, alguien llegará en el momento en el que menos te lo esperes; de no ser así alégrate porque eres original y si eres exitoso de esa manera será la envidia de esa gentuza del montón.

Escribe tu propio destino, que nadie lo haga por ti. Empieza comentando esta investigación con tus propias ideas. ¿Qué opinas de los posers?

4 comentarios:

  1. Un muy buen artículo. Nada comparado a la baratija escrita anteriormente. Me gustó mucho.

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  2. Hugo que bueno que te haya gustado este artículo. Seguiremos mejorando para brindarte la mejor informacióm

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  3. no entiendo ami un chico me dijo te puedo decir algo , si le dije y me dice pareces posser que me qiso decir ?le pregunte que era y me dice nada deja te vas a enoary me quede cn la intriga y enpesea buscar nose que me kiso decir

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  4. Yo creo que posers tambien son los tipos a los cuales Carlitos quiere seguir. Por lo que Carlitos tambien acaba convirtiendose en poser. Poser, o pituco, o apitucado.

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