Conversamos con el Presidente de la Comisión Nacional Contra la Violencia en Espectáculos Deportivos sobre la pacificación del fútbol peruano y los avances de su comisión
Cuando se mira un partido de fútbol,
lo primero que capta la atención son los 22 jugadores corriendo detrás de un
balón. A veces causa impacto la hinchada si canta muy fuerte o el árbitro si
está errado en sus decisiones, pero generalmente los protagonistas siempre son
los futbolistas.
Si se quiere mirar al fútbol desde un
punto de vista económico, saltan a la vista los millonarios sueldos de los
jugadores y si se quiere encontrar a las personas que se benefician de la actividad
deportiva, siempre aparecen los nombres de los dirigentes de clubes, presidentes
de las federaciones, la FIFA y las grandes empresas privadas que patrocinan a
los equipos.
Pero hay detrás una larga lista de
personas, principalmente locales, que viven día a día del fútbol y que, mientras
los millones de hinchas gritamos y saltamos como locos para lograr darle ánimos
a nuestro equipo y preparar las gargantas para estallar en un grito de gol, ellos
están buscando las mil y un formas para capitalizar y rentabilizar a su favor
cada minuto que pasa cuando se enciende la magia del fútbol en la alfombra
verde.
Quizá muchas veces no los ven, quizá
pasan desapercibido o no se los considera importantes, pero de todas maneras
ellos también son parte del espectáculo deportivo. Formales o informales,
reconocidos o no reconocidos, muchas personas locales viven del fútbol. Y resalto
personas locales, porque tal vez no nos hayamos dado cuenta, pero además de las
grandes empresas o dirigentes existe un gran número de personas (emprendedores,
como ahora se les dice) que se sirven del fútbol como una herramienta eficaz de
crecimiento económico para ellos y sus familias.
Pensemos en el recorrido que se hace
cuando se va al estadio. Si se llega en un auto privado, existe la necesidad de
encontrar un estacionamiento, espacios tan necesarios que escasean en las
grandes urbes. ¿Qué se hace cuando no hay una playa de estacionamiento? Fácil.
Se parquea el carro en la calle, aunque no sea tan seguro. A partir de ello
surge la figura del ‘guachimán’ o ‘vigilante’, emprendedor importante el día
del partido, porque será el encargado de cuidar tu vehículo estacionado en
cualquier parte de la vía pública. Este hecho es muy común en los alrededores
del Estadio Monumental o del Estadio Nacional de Lima, aunque bien puede suceder
cerca de cualquier estadio situado en una ciudad.
Ahora, pensemos en que no usamos auto para
ir al estadio. Fuimos caminando. En las calles próximas al coloso es posible percibir
un clima de tradiciones relacionados con el club local y que generan un ingreso
económico a los vecinos del estadio. En el barrio de Boca en Buenos Aires,
específicamente en la zona de Caminito, muchos negocios están inspirados en el
club xeneize. Restaurantes, bazares de souvenirs, cantinas para ver el partido
en pantallas gigantes, entre otros, pintados con murales alusivos al club están
repletos de gente antes y después de un match en la Bombonera.
Algo similar sucede en La Victoria en
Lima, específicamente en el barrio de Matute, donde actúa de local Alianza
Lima. Varios ‘emprendimientos’ como cevicherías y locales para beber cerveza con
televisores grandes entre banderas y pintas del club blanquiazul son comunes
funcionando durante el día del partido carca del estadio Alejandro Villanueva.
Sin duda, equipos de alto arraigo popular como Boca y Alianza son capaces de
activar la economía local de un barrio, mientras que el hincha disfruta de una
experiencia única.
Mención especial merecen los
vendedores ambulantes que se ubican en los exteriores del estadio. Afuera del Campeón
del Siglo, casa de Peñarol, o cerca a los accesos del mítico Estadio Centenario
en Montevideo es clásico ver a la retahíla de vendedores de pan con chorizo que
se ganan peso a peso la vida, satisfaciendo el hambre de miles de uruguayos
apasionados. En Lima pasa lo mismo. Cerca de Matute, barrio de Alianza Lima,
abundan los vendedores de anticuchos, arroz chaufa, hígado frito u otro tipo de
comida callejera en carretillas dispuesto a colmar el placentero deseo de
saborear un plato de comida a cambio de algunos soles. Colocamos estos casos por
sortear un ejemplo ya que son parte de una realidad que puede ser compatible en
múltiples lugares del globo.
Similar a este tipo de venta
ambulatoria también se destacan los vendedores de camisetas alternativas,
souvenirs, gorros, vinchas, banderas y otros que, si bien no dejarán ningún
ingreso a los clubes, sí lo harán a sus familias y de alguna manera permitirán
que un grueso de hinchas acceda a productos que le generen mayor identidad con
su club que, debido a su escaso ingreso económico, les resultaría imposible
adquirirlo en una tienda original.
Otro tipo de emprendimiento local
vinculado al fútbol que aún no ha sido desarrollado a plenitud en Sudamérica es
el turismo por fútbol que está limitado solo a competiciones como la Copa
América, con ciertas excepciones como sucedió en Buenos Aires y en Lima por las
finales de la Conmebol Libertadores 2018 y 2019. Aunque, al margen de ello, sí
existen personas que realizan turismo local e incluso regional para seguir a su
equipo en la liga nacional y en la Libertadores o Sudamericana.
El turismo local por fútbol comprende principalmente
el servicio de hotelería, alimentación y en algunos casos, transporte. No
sabemos con exactitud cual es el porcentaje de viajes realizados teniendo al
fútbol como principal motivación, pero sí es posible observar como hinchas y
barristas de los clubes más populares viajan de ciudad en ciudad acompañando a
su equipo, evidenciado por las telas que se cuelgan en las mallas de las
tribunas en los estadios. Estos viajes dejan un ingreso importante a quienes se
dedican a esta actividad económica.
Todo lo expuesto anteriormente sucede
fuera del estadio. Ahora, pensemos dentro del estadio, donde la actividad es más
formal (aparentemente). En todos los estadios del mundo existen vendedores de
gaseosas, snacks, pop corn, cerveza (en países donde está permitido). La gran
mayoría de ellos son personas independientes que invierten su dinero en
productos que ofertan durante el partido. Por otro lado, también están los
periodistas digitales o los denominados ‘prensa independiente’ que ofrecen
contenidos alternativos a los medios de comunicación tradicionales y obtienen
réditos comerciales en sus plataformas digitales en torno a la información que
encuentran dentro del estadio.
Como se ha intentado visibilizar en
este artículo, el fútbol es mucho más que una simple actividad deportiva ya que
permite el crecimiento económico de miles de emprendedores locales. Sin
embargo, debido a la coyuntura de la pandemia de la Covid-19, ellos están
impedidos de jugar su partido. En varios países del continente ya se reanudó la
liga local; no obstante, para los emprendedores la competición aún no ha vuelto
a comenzar, porque mientras que no haya público, sus pequeños negocios estarán
desactivados y con eso su economía familiar seguirá peleando los últimos
lugares de la tabla.
Lo que he querido lograr con este
artículo, querido lector, es visibilizar a los invisibles del fútbol, porque si
bien el balón ha vuelto a rodar, está rodando solo para algunos y no para
todos. Por eso, la fiesta aún continúa incompleta, porque si bien los hinchas
aún no pueden retornar al estadio por un tema sanitario, se ha dejado de lado a
un grupo importante de personas que viven del fútbol, a pesar de que cualquier decisión
que pase por manos del Estado, debería tener como objetivo tratar de beneficiar
a todos. Y cuando decimos todos, nos referimos a todos.
‘‘Apache, la vida de Carlos Tevez’’, es una serie dramática de 8 capítulos concebida como un producto de entretenimiento que narra, como su mismo nombre lo dice, la vida del futbolista argentino Carlos Tevez. La historia transcurre durante la niñez y adolescencia del deportista y según la descripción que ofrece Netflix en su plataforma muestra las dificultades que experimentó el jugador durante su niñez en el peligroso Fuerte Apache de Buenos Aires, antes de convertirse en una leyenda del fútbol argentino y mundial.
El foco central de la serie está puesto en el personaje de Carlos Tevez desde que tenía 12 años de edad en el año 1996 y jugaba fútbol en el Club Atlético All Boys hasta que logra debutar en la Primera División del fútbol argentino con Boca Juniors al cumplir 17 años en el 2001. El trailer, el afiche principal y la promoción de la serie evocan en todo momento a contar la historia de vida de un futbolista exitoso y cómo logró triunfar luego de superar distintas adversidades; sin embargo, el contenido de la producción va mucho más allá de eso.
En la serie podemos observar que Carlos Tevez realmente tenía como nombre de pila Carlos Martínez. Cuando era muy pequeño su padre biológico fue asesinado y su madre lo entregó a su tía, Adriana Martínez, para que cuidara de él junto con su esposo, Segundo Tevez. Ambos se hicieron cargo de Carlos y lo criaron en un humilde departamento ubicado en el Barrio Ejército de los Andes, conocido comúnmente como ‘El Fuerte Apache’.
‘El Fuerte Apache’ es un complejo habitacional ubicado en el sector norte de la localidad de Ciudadela en la zona oeste del Gran Buenos Aires en Argentina. El lugar es mostrado como uno de los más peligrosos del país debido a los múltiples asesinatos y grescas entre mafias y grupos dedicados a la venta de drogas. En la serie se observa que es común que los vecinos porten armas y estén alertas ante una eventual balacera. En ‘El Fuerte Apache’ viven personas de nivel socioeconómico bajo, en donde existe un alto número de desempleados y consumidores de cocaína.
El personaje de Carlos Tevez en la serie creció en un entorno difícil, donde las esperanzas por superarse y mejorar su calidad de vida son prácticamente ínfimas. Por lo visto, parecería que vivir en ‘El Fuerte Apache’ condena a la juventud que allí habita a estar limitado para acceder a mejores oportunidades como fácilmente podría tener un joven de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es decir, en la capital del país. El contexto de peligrosidad por las mafias, la delincuencia y la violencia se convierten en un círculo vicioso que atrapa a la gran mayoría de familias, alejándolos de sus propios sueños.
Es así como la serie que fue promocionada con una millonaria publicidad como ‘la vida de Carlos Tevez’ terminó relegando de cierta manera la historia del atleta para ilustrar la realidad de ‘El Fuerte Apache’, un barrio que no solo sufre los problemas que hemos mencionado, sino, también, indiferencia, estigmatización, invisibilización y exclusión.
En ese barrio vive el mejor amigo de Tevez, Danilo Sánchez, ‘el uruguayo’. A diferencia de Carlos, ‘el uruguayo’ no contaba con una contención familiar de respaldo que lo guíe a alcanzar sus metas. Si bien, el día a día en ‘El Fuerte Apache’ familiariza a los jóvenes con el uso de armas y el consumo y micro comercialización de drogas, fue fundamental, en el caso de Tevez, la convivencia con sus tíos, quienes lo acompañaron en su proceso de crecimiento personal y lo orientaron para que él mismo descubra qué le conviene o no para lograr sus aspiraciones. ‘El uruguayo’, por su parte, vivía con su hermano y sus amigos dentro del centro de operaciones de una mafia, situación que lo condenó, posteriormente, a la muerte.
El tío de Carlos, Segundo Tevez, es una persona muy trabajadora, que sufre en carne propia la explotación, la informalidad laboral y los salarios desproporcionados que ocasionan que deba vivir con ciertas dificultades económicas. Es obrero de construcción civil y junto a su esposa no solo se preocuparon en que Carlos juegue bien al fútbol, sino, también, en que continúe sus estudios en el colegio. Segundo, luego de 20 años de ahorrar y trabajar sobretiempo, logró comprar una casa para la familia (aunque en el mismo barrio) y acompañó a Carlos hasta que debutó en Boca Juniors y fue seleccionado nacional de Argentina en el 2001.
En el transcurso de la trama es notoria la desigualdad social reflejada en los personajes. Por ejemplo, ‘el uruguayo’ logró por su talento y habilidad con el balón conseguirse un espacio en el equipo titular de las divisiones menores del Club Vélez Sarsfield; sin embargo, un dirigente influyente presionó al director técnico para que su hijo ocupe esa posición, a pesar de que claramente Danilo Sánchez era mejor para el puesto. Este hecho frustró a ‘El uruguayo’, quien posteriormente dejó de entrenar en el club y un par de años después falleció en medio de una balacera entre mafias y vio truncada su carrera futbolística, a pesar de que en algún momento fue considerado mejor jugador que ‘Carlitos’.
Es notorio observar las diferencias sociales y económicas entre los adolescentes futbolistas que juegan en las divisiones menores de Vélez Sarsfield y Boca Juniors. La mayoría de los integrantes son personas con características físicas caucásicas y de clase media o alta con referidos o ‘padrinos’ en los altos cargos dirigenciales de los clubes. Este hecho es un detrimento en contra de jóvenes que vienen de los sectores marginados del conurbano de Buenos Aires, como Tevez y ‘el uruguayo’. En ese caso queda demostrado que solo alcanza un espacio importante en un club de fútbol argentino quien es realmente muy bueno jugando al fútbol, porque la preferencia la tienen ‘los apadrinados’.
Por otro lado, podemos preguntarnos, ¿cómo se ve reflejado al Estado en el filme? En la serie, el Estado está representado por la Policía, la cual no se muestra cercana a la población de ‘El Fuerte Apache’. Por el contrario, es rechazada por muchas personas debido a que sus efectivos tienen prejuicios y estigmatizaciones marcadas hacia todos los vecinos. Para la Policía, todas las personas que viven en ‘El Fuerte Apache’ son delincuentes, drogadictos y mafiosos. En ese sentido, utilizan la fuerza de forma desmedida causando temor y zozobra durante cada operativo de control en los ingresos y salidas del barrio.
La serie ha sido inspirada en la infancia y adolescencia del futbolista argentino Carlos Tevez. Sin duda, como toda historia de ficción, tiene ciertos matices dramáticos que no ocurrieron en la vida real, pero fueron incorporadas por el director, Adrián Caetano, y el mismo Tevez para darle mayor sentido a lo que querían contar.
El director de la serie, Adrián Caetano, es un director y guionista de cine y televisión uruguayo que radica en Argentina desde fines de los años ochenta. A lo largo de su carrera como director, Caetano ha producido filmes que exhiben de cierta manera la realidad de jóvenes de clases bajas que transcurren su vida en medio de la delincuencia y drogadicción. Para muchos, ‘Pizza, birra y faso’ (1997) es considerada como su ópera prima. En ella cuenta vivencias de cuatro jóvenes que realizan robos menores para subsistir. Asimismo, Caetano escribió la serie ‘El Marginal’ (2016) que narra los problemas que suceden entre los presos de una peligrosa cárcel. Ambos trabajos los realizó antes de dirigir ‘Apache, la vida de Carlos Tevez’.
Según el diario uruguayo, El Observador, refiriéndose a Caetano, indicó que ‘‘la violencia ha atravesado la mayoría de sus productos, lo que se ha convertido en un sello personal’’. Sin embargo, el tratamiento de temas como la violencia no tienen en Caetano una intención de crear una reflexión a partir de una problemática social, para el director es una forma personal de hacer entretenimiento. De acuerdo con El Observador, Caetano señaló que ‘‘hay una idea casi monopólica de que el entretenimiento tiene que ser aliviador y no inquietante’’. En ese sentido, el cineasta propone la violencia como un mecanismo para transmitir entretenimiento en las pantallas.
El verdadero Carlos Tevez no dista mucho del personaje que lo representa en la serie. En una entrevista para el medio digital Mundo D señaló que desea “que la gente también pueda disfrutar de mi serie, que es también mi vida: la de un chico que logra cumplir su sueño”. En otras palabras, su propia vida sirvió de inspiración para la realización de la ficción. De acuerdo con el diario Clarín, Tevez participó de la creación de la historia y pudo aportar relatos que pertenecen al barrio en el que vivió, lo cual permitió contar vidas que no son la suya, pero ocurrieron en su entorno y que al mismo tiempo representan a muchos anónimos que quizá nunca conoció. El diario argentino ‘La Nación’ indicó que asimilando el entorno de Tevez se comprenderá que su caso es la excepción a la regla. Que muchos "Tevez" quedan en el camino. Miembros de la producción de la serie declararon para La Nación que ‘‘trataron de recrear una historia ficcionada que no solo cuenta su vida, sino su historia familiar y su entorno de vida’’.
Para introducirse en la realidad de un barrio que no fue el suyo el director Adrián Caetano y los actores decidieron involucrarse en el día a día del ‘Fuerte Apache’. Si bien Tevez conocía todo el movimiento del lugar, el equipo de producción y actoral decidió que era importante sentir y vivir lo que allí sucede. El actor Matías Recalt que interpretó a ‘el uruguayo’, señaló en entrevistas con Javiponzo y Teleshow que filmar sus escenas en el ‘Fuerte Apache’ le sirvió para conocer una realidad que no era la suya y de la cual tenía algunos prejuicios; sin embargo, reveló que se hizo de algunos amigos. "Uno prejuzga mucho, pero después me di cuenta de que es un barrio más del conurbano, donde hay gente de todo tipo. Vi que hay muchos códigos y valores, pero también hay algunos que no los tienen".
Representantes de Torneos, la empresa productora argentina acargo del rodaje de la serie, señalaron al diario La Nación que se nutrieron de las historias de los vecinos del ‘Fuerte Apache’ a partir de la interacción permanente que tuvieron ellos en su día a día. En efecto, la producción decidió reforzar ese vínculo con los vecinos y los incluyó en el proyecto. Una gran cantidad de extras han sido seleccionados en Fuerte Apache. Además, mucha gente de la zona cumplió otras funciones dentro del rodaje, en tareas de seguridad, movilidad y demás.
El ‘Fuerte Apache’, lugar donde se filmó la serie y en la cual suceden la mayoría de las escenas de la ficción surgió a fines del gobierno de facto de la Revolución Argentina en 1968, como parte del Plan de Erradicación de Villas de Emergencia (PEVE) con el propósito de reubicar a los habitantes de la Villa 31 de Retiro, una invasión conocida como una ‘villa miseria’ que se encontraba en la Ciudad de Buenos Aires. En otras palabras, el ‘Fuerte Apache’ se formó por personas de escasos recursos reubicadas del centro de la ciudad para llevarlas a una zona alejada del centro, hasta ese entonces semi despoblada, como una suerte de exclusión para generar invisibilización, la cual recrudeció durante el mundial de 1978 en donde el gobierno mudó forzosamente a personas pobres ubicadas cerca a los estadios de fútbol, tal como precisa la revista Summa, publicada en Buenos Aires en 1974.
La preproducción, filmación y postproducción de ‘Apache, la vida de Carlos Tevez’ se realizó en el 2019 durante el último año del mandato presidencial de Mauricio Macri, curiosamente quien fue presidente del Club Boca Juniors durante el debut futbolístico de Tevez. Macri, quien ganó las elecciones a través de una coalición de centroderecha dejaba el país en medio de una crisis económica, altos índices de desempleo, alza de tarifas de servicios básicos y protestas sociales en las calles. La cotización del dólar pasó de 14 pesos en el 2016 a 60 pesos en el 2019. Asimismo, solo en 2018, 3 millones de personas ingresaron a la pobreza y el primer trimestre del 2019 se registró un decrecimiento país de -5,8%. Sin duda, esta situación económica y social difícil que atravesó Argentina durante el año de lanzamiento de la serie y empobreció a más de 3 millones de argentinos perjudicó principalmente a los sectores sociales más bajos: a aquellas personas que viven en el ‘Fuerte Apache’ o en ‘villas miseria’ donde existen realidades, necesidades y carencias similares. Por ello, lo que muestra la serie, a pesar de estar ambientado en 1996, continúa siendo una realidad vigente y actual en Buenos Aires.
Caetano manifestó en una entrevista con el medio Página 12 que hablar de la marginalidad social sigue siendo vigente en el 2019 ‘‘Apache es un retrato, un fresco de una sociedad sin Ley, donde el sálvese quien pueda, donde proteger a los propios y no mucho más, es lo que te permite el entorno. Ser marginal es ser un sobreviviente, tanto hoy como en los '90, donde la imagen del Estado estaba en desguace permanente, donde los más débiles estaban y están hoy a la buena de Dios’’.
En el campo cultural, sabemos que Argentina es un país que respira y vive fútbol. Buenos Aires es una ciudad que alberga a 12 equipos de fútbol profesional. Es común que las personas se declaren hinchas de uno y otro equipo, siendo Boca Juniors y River Plate los más populares. Si en la década de los 90’s aún estaba fresco el recuerdo de la Argentina campeona de México 1986 y Maradona aún era el mejor jugador del país, en el 2019 esa pasión por el fútbol continúa vigente, aunque con nuevos protagonistas como Lionel Messi y el mismo Carlos Tevez, rostros exitosos de argentinos en el extranjero y jugadores representativos de una selección que estuvo a un paso de alcanzar la gloria en el Mundial de Brasil 2014.
Muchas veces cuando vemos una serie, pensamos solo en el entretenimiento. No obstante, podemos ir más allá, sobre todo con producciones tan ricas como Apache, que nos permite reflexionar acerca de la desigualdad, la falta de oportunidades y la exclusión social. Creemos que, si bien Apache es entretenida, como su director Adrián Caetano quiso, también puede ser educativa; convirtiéndose en un producto de eduentretenimiento. La serie muestra a un sector de la población excluido, invisibilizado, un grupo de personas que viven día a día las desigualdades sociales y económicas que limita el acceso a oportunidades para alcanzar una mejor calidad de vida. El ‘Fuerte Apache’ no solo es una realidad de Argentina, existen ‘Fuertes Apaches’ en distintas ciudades de Latinoamérica, incluyendo a Lima.
La serie nos muestra una realidad que un grupo de personas prefiere no ver y ejemplifica la disparidad y la brecha que existe entre unos y otros en una misma ciudad. En ese sentido, se convierte en una herramienta útil para visibilizar el daño que genera la estigmatización y en una herramienta válida para reflexionar cómo en nuestro día a día podríamos nosotros alimentar y engrandecer este mal social endémico sin darnos cuenta, privándonos de entablar relaciones con personas que tienen sueños igual que todos y se esfuerzan más que otros, debiendo luchar en medio de un entorno difícil. En efecto, Apache debe encaminarnos hacia una actitud más propositiva para entender una realidad ajena y desterrar de nuestra día a día cualquier acción de estigmatización o exclusión hacia otras personas. De igual manera, la fortaleza de Tevez y su disciplina para salir adelante a pesar de todas las tentaciones y limitaciones de su alrededor debe ser una fuente de inspiración para darnos cuenta de que, aunque el camino es difícil, a veces depende de uno mismo lograr nuestros objetivos. Mención a parte tiene la importancia de la contención familiar para prevenir y corregir acciones que suscitan en la vida de un niño o adolescente.
El director Adrián Caetano se pregunta ‘‘¿Quiénes son los que más desconocen esa supuesta “marginalidad”? Los ricos y un sector de la clase media pacata y reaccionaria. El resto está al margen de eso, o tratando de cambiar las cosas o bien matándose entre ellos’’. Por ello, es importante mostrar esta realidad a un grupo de personas que no están acostumbrada a ella con el firme objetivo de visibilizar a los invisibles y de incluir a los excluidos, con el propósito de promover una socialización y confluencia entre personas de distintos niveles socioeconómicos libre de prejuicios y estigmatización, evidenciando que, a pesar de que hay muchos ‘uruguayos’ que truncaron sus sueños por el entorno en el que vivían, también hay algunos ‘Tevez’ que van enfrentando las desigualdades y superándolas, a pesar de la ausencia del Estado y de los ojos tapados de la gente.
Faltan tres fechas para culminar el Torneo Apertura, y la directiva de Universitario de Deportes no está dispuesta a cometer locuras. Eso lo saben bien en el club y por ello, en la última reunión que sostuvieron el día de hoy, optaron por la continuidad de Nicolás Córdova.
A la directiva crema le agrada la metodología de trabajo del chileno, y pese a que no se han dado los resultados lo han ratificado en su cargo. Ahora bien, existen conflictos entre ambos bandos, y es que mientras que Córdova exige fichajes para lograr el nivel de competencia deseado, la directiva exige resultados en el corto plazo que le permitan a la 'U' pelear por el título. Pero lo que se le discute principalmente en tienda crema es su estilo de juego, ya que el chileno no ha logrado consolidar una idea clara pese a haber llegado al club hace casi un año.
Nicolás Córdova suele armar su 'once' bajo el esquema 4-2-3-1. Por lo general, Alfageme y Paucar son los dos volantes del medio. Más adelantado juega Lavandeira; bien abiertos por los costados Hohberg y Quintero, dejando como único punta a Germán Denis. De hecho este sistema le dio resultado mientras tuvo en cancha a sus principales hombres. Sin embargo, cuando llegó la hora de encontrar variantes, el equipo no respondió bien. Tanto es así que el último fin de semana la 'U' se ha convertido en el cuadro que más goles ha encajado hasta el momento en el Torneo Apertura (24 goles en contra).
Pero esta estadística no es casualidad y mucho menos consecuencia de las pocas variantes, más bien es, en mi opinión, una falencia de la cual sufre el equipo crema desde hace meses. Es innegable que le ha costado mucho a Nicolás Córdova encontrar una solidez defensiva. Con Alberto Rodríguez lesionado, el llamado a liderar la zaga era el uruguayo Guillermo Rodríguez, que llegó este año para reforzar el equipo. Sin embargo, no ha dado la talla y por el contrario se ha mostrado desordenado, inseguro en sus cierres, impreciso en la salida, y por si fuera poco, ha hecho 2 autogoles en fechas seguidas. Una apuesta que le salió mal al entrenador. De hecho, dejó de echar mano del uruguayo hace algunas fechas, pasando a utilizar la dupla Quina-Morales.
Asimismo, la línea del medio está muy frágil. Alfageme y Paucar se han desconectado y no muestran el mismo juego coordinado que se vio durante las primeras fechas. De hecho, el estratega chileno ha hecho ingresar en numerosas ocasiones a Jesús Barco y José Parodi buscando un equilibrio, pero el resultado no ha sido positivo, por el contrario el desorden ha predominado en el medio de la cancha. Y cuando la defensa y el medio están desconectados, al punta -Denis- solo le queda recostarse para buscárselas. Algo que Germán hace bien, pero que no siempre alcanza. Es por ello que le cuesta mucho a Universitario cuando no está el argentino.
Todo esto ha hecho que el equipo crema se desordene durante las últimas fechas. Tiene hasta el momento una racha de 5 partidos sin ganar, de los cuales ha perdido 3 y empatado 2. Y esta fecha debe visitar Ayacucho, una plaza complicadísima y en la que le cuesta siempre a la 'U'.
Esto genera, sin duda alguna, una desazón en el hincha crema y en la interna del club. Es por ello que considero que, con el primer certamen del año perdido y con el voto de confianza que le ha dado la directiva en su cargo, Nicolás Córdova debe sentarse a pensar muy bien en cómo darle la vuelta a la situación. Entiendo que va a solicitar algunos refuerzos y ya se habla de nombres. Los hinchas cremas esperan con ansias que los nuevos nombres que lleguen puedan cambiar la situación y ayudar al equipo a encontrar el funcionamiento que busca el entrenador chileno. Córdova ha demostrado, especialmente durante la crisis del año pasado, que sabe cómo salir de momentos complicados. Veremos.
Y un día volvió. Pablo Bengoechea llegó a un acuerdo con la directiva de Alianza Lima y será el entrenador por lo que resta del año. Asimismo, en caso de cumplir algunas condiciones deportivas -entre otras, clasificar a la Copa Libertadores 2020- el plazo contractual se extenderá por un año más.
El entrenador uruguayo llega con el rótulo de ser el último en haber sacado campeón nacional al cuadro blanquiazul (2017), y eso se hace aún más importante porque se debe tener en cuenta que hasta ese año, el club no había levantado el trofeo nacional en 10 años.
Tengo una especial curiosidad por ver la propuesta de juego del 'profe' Bengoechea. Recordemos que en el Descentralizado 2017 alcanzó un pico de rendimiento en cuanto a resultados y efectividad, con jugadores con jerarquía y referentes en cada línea, tales como Leao Butrón, Miguel Araujo, Luis Aguiar y Alejandro Hohberg. Un equipo que entendió el juego que planteaba el estratega uruguayo, que se caracterizaba por la salida rápida y larga, siempre buscando al punta, intentando llegar al campo contrario lo más rápido posible y en el menor número de toques. Si se podía evitar transitar, mejor. Para mi gusto no sumaba al espectáculo pero traía consigo resultados importantes.
Lo que vino en el 2018 no fue distinto. Por el contrario, la situación se agravó ya que Luis Aguiar, goleador y figura del equipo en el 2017, partió al Nacional de Uruguay. A esto se le sumó un nuevo fracaso internacional y la salida a mitad de año de Miguel Araujo. Nuevamente con un estilo muy criticado, y esta vez no solo por la prensa, sino que la propia hinchada se mostró disgustada con el estilo de juego del equipo, totalmente apartado del juego elegante que lo caracterizó por años. Sin embargo, el 'profe' supo replantear y con figuras clave como Alejandro Hohberg y Leao Butrón escaló hasta la final del torneo. Pienso, además, que le dio mucho crédito para con el hincha haber conseguido 6 triunfos en 8 clásicos disputados.
En líneas generales considero que la contratación de Pablo Bengoechea pasa por una urgencia de suplir un puesto que la directiva creyó asegurado hasta fin de año, por lo menos. Y quién mejor que alguien que conoce la casa, que ha trabajado hace poco y que consiguió meter al club en dos finales y ganar una de ellas. Considero que es apostar por lo seguro, y es válido. Sin embargo, a mi me habría gustado que se tome la decisión de buscar algo nuevo. Encontrar un entrenador con un estilo que converse más con la historia blanquiazul. ¿O acaso eso no buscaban cuando se contrató a Miguel Àngel Russo? La dejo picando.
"Esto es fútbol y cualquier cosa puede pasar", es una conocida frase que Pablo Bengoechea utilizaba frecuentemente para describir algún resultado cuando era director técnico de Alianza Lima. Hoy, cualquier cosa puede pasar con relación a su retorno al banquillo blanquiazul.
#INFORMANDO
Si bien es cierto que la directiva del club victoriano está en conversaciones -bastante avanzadas- con el entrenador uruguayo para lograr que se ponga el buzo nuevamente, el acuerdo aún no está cerrado y, como bien decía 'Bengo', cualquier cosa puede pasar. Más aún, si se tiene en cuenta que en las últimas horas ha existido interés de otros equipos por contar con los servicios del 'profe'. Pero, ¿qué tan bien le fue a Pablo Bengoechea al frente del cuadro íntimo? Repasemos un poco lo que fue su campaña al mando de los blanquiazules.
A finales del año 2016, Pablo Javier Bengoechea Dutra fue anunciado como el flamante director técnico de Alianza Lima para la temporada 2017. Tras un irregular Torneo de Verano, logró un pico de rendimiento en los Torneos Apertura y Clausura, logrando obtener 30 puntos en el primer torneo del año, que le valieron para salir campeón. Asimismo, repitió el plato en el Torneo Clausura con 34 puntos. De esta forma, Alianza Lima se coronó campeón nacional 2017 y clasificó a la Copa Libertadores. El equipo blanquiazul disputó 44 partidos de los cuales ganó 26, empató 9 y perdió 9. Además anotó 70 goles y recibió 41.
Cuando tocó enfrentar el torneo internacional, los resultados no lo acompañaron. Se fue de la Copa en la fase de grupos, sumando tan solo 1 punto. Perdió 5 partidos, empató 1 y no obtuvo victoria alguna. Además, encajó 13 goles y solo anotó 1.
Posteriormente, en el Torneo Descentralizado 2018 estuvo muy cerca de obtener el bicampeonato, cayendo frente a Sporting Cristal en la final. El equipo de Pablo Bengoechea disputó 48 partidos, donde logró 22 triunfos, 10 empates y 15 derrotas. El uruguayo anunció a finales del año 2018 su decisión de dar un paso al costado.
#OPINANDO
Cuando Pablo Bengoechea llegó a La Victoria, lo hizo teniendo muy en claro que tenía una misión: salir campeón. El técnico uruguayo impuso un estilo de juego muy criticado, apelando a priorizar el cero en su arco (a pesar que nunca llegó a defender del todo bien), contragolpes rápidos y juego largo, buscando siempre al punta, evitando el tránsito por el medio de la cancha. Si bien un sector de la prensa -y de la hinchada- lo cuestionó mucho, el equipo sacó resultados importantes frente a rivales directos. Una muestra clara de ello es que, mientras estuvo al mando, Alianza Lima disputó 8 clásicos: ganó 6, empató 1 y perdió 1.
Durante la temporada 2017, el equipo alcanzó su mejor versión. Se hizo entender, el mensaje fue claro y los jugadores supieron interpretarlo. Para el año 2018 las cosas cambiaron. Se fue su mejor jugador (Luis Aguiar) y el bajón anímico que supuso la Copa Libertadores hizo que el juego se ensucie un poco. Sin embargo, llegaron hasta la final.
Dicho todo esto, creo que la vuelta de Bengoechea (en caso se dé) se tiene que analizar desde dos aristas principales: el estilo y la efectividad. En mi opinión, traerlo de vuelta sería un claro mensaje de que en la directiva blanquiazul -ahora- priorizan los resultados. De hecho, a inicios de año apostaron por Miguel Àngel Russo para lograr un juego más vistoso. Con la renuncia del argentino, la directiva debería tener como objetivo campeonar el Torneo Clausura, y eso se logra con efectividad. Y 'Bengo' ha sabido ser efectivo.
Por otro lado, se debe tener muy presente el estilo. Alianza Lima es, por historia, un cuadro que muestra un juego atractivo para el espectador. Ha sido así durante mucho tiempo, y está en el corazón del hincha blanquiazul. Entonces, considero que habría cierto sector al que no le gustaría ver a Pablo Bengoechea con el buzo aliancista. Desde lo personal, ya conozco el juego que propone el uruguayo, lo vi y lo pude analizar y entender durante los dos años que estuvo al frente; y creo que, como hincha del espectáculo, preferiría una propuesta distinta. Me gustaría ver el Alianza Lima que respeta la tradición y se anima a jugar. Ese equipo que resalta por su habilidad para hilar pases, para crear y concretar jugadas. El equipo de los jugadores de buen pie. El de los talentosos. Será cuestión de esperar y ver qué decide la directiva. Pero esto es fútbol y hasta que no se tengan noticias oficiales, cualquier cosa puede pasar.
Claudio Pizarro anunció de manera oficial que ha llegado a un acuerdo con el Werder Bremen alemán para renovar por una temporada más. El delantero nacional disputará su temporada número 25 como profesional, y la décima con la camiseta del Werder Bremen, club del cual es ídolo. No solo por ser una figura estelar desde el lado futbolístico, sino por lo que significa para los hinchas del club alemán.
Si bien durante la temporada 2018-2019 el 'Bombardero' ha jugado poco, ha respondido de manera correcta cuando se le ha requerido. El delantero nacional disputó 30 partidos, iniciando como titular en 4 de ellos, registrando un total de 809 minutos jugados y ha logrado anotar 5 goles en la Bundesliga y 2 en la Copa Alemana.
Se debe destacar además que la presencia de Pizarro le ha significado al Werder Bremen goles importantes. Marcó, por ejemplo, en el empate 3-3 ante el Borussia Dortmund en las semifinales de la Copa Alemana, que sirvió para forzar los penales que luego ganaron. También marcó en el empate ante el Hertha Berlín en la última jugada tras un tiro libre, lo que sirvió para salvar el partido. Y sin ir tan lejos, ayer marcó el gol de la victoria ante el Leipzig.
Pero, ¿qué es lo que puede haber motivado a Claudio Pizarro a renovar una temporada más con el Werder Bremen y no volver a Alianza Lima, club del cual es hincha, al cual ha estado siempre ligado y al que - según el propio Claudio - quiere regresar algún día para campeonar? Analicemos los puntos claves.
#OPINANDO
Considero que existen tres motivos bastante fuertes para tomar la decisión de quedarse en Alemania: el tema físico, familiar y personal. Vamos a desmenuzarlos uno por uno.
1. Apecto físico
Si bien Pizarro, a sus 41 años, no es el mismo delantero que hace diez años, y no cumple, bajo circunstancia alguna, el mismo papel de antes; es un jugador que siempre se ha destacado por su profesionalismo. No es raro escuchar en entrevistas a sus compañeros, o incluso en algunas ocasiones a su director técnico, referirse al rigor, responsabilidad y seriedad con la que Claudio se entrena. Esto, además, es un aliciente para los más chicos, que encuentran en él un ejemplo de profesionalismo.
Siempre hemos escuchado al ex Bayern Munich decir que él seguirá jugando hasta el día en el que su cuerpo le exija el retiro, algo que habla muy bien de su estado físico y del cuidado que ha tenido para con su cuerpo a lo largo de su carrera profesional. Esto se puede comprobar cada domingo, cuando lo vemos saliendo en la nómina oficial para los partidos y jugando - ingresa normalmente durante los últimos 30' - en la mayoría de ellos, incluso haciendo goles.
En ese orden de ideas, es complicado que un jugador profesional que se siente en capacidad para seguir compitiendo a ese nivel, que se entrena todos los días de manera rigurosa y que siente que aún no le llega la hora del retiro; tome la decisión de no seguir.
2. Aspecto familiar
Es evidente que la familia de Claudio reside en Alemania hace muchos años. Ese estilo de vida al que pueden estar acostumbrados, difícilmente lo encontrarían en el Perú. Asimismo, no debemos olvidarnos que posiblemente los hijos del delantero nacional estén realizando sus estudios escolares o universitarios en algún centro educativo europeo.
En ese sentido, sería lo lógico que, en caso de haber tomado la decisión de volver al Perú, lo haya hecho solo y lejos de su familia, algo que tal vez no estaba dispuesto a hacer, dado el gran sacrificio que esto requiere. Otra razón para haber decidido quedarse una temporada más en Alemania.
3. Aspecto Personal
Es evidente que la Bundesliga tiene un nivel muy superior al de la Liga 1, sin contar además el rigor de los entrenamientos, la organización del campeonato, el estado de las canchas, la violencia dentro de los estadios, etc. En ese orden de ideas, considero que Claudio ha debido valorar todos esos puntos para tomar una decisión final.
No se puede obviar el tema de lo que significa el nombre de Claudio Pizarro en nuestro país, y lo resistido que es para algunos hinchas, principalmente por su pasado como capitán de la selección peruana. Un mal partido, un resultado adverso, tal vez un penal errado, habría significado un malestar general del hincha blanquiazul que tal vez Claudio no está dispuesto a enfrentar. El hincha peruano no es igual al hincha alemán.
Tal vez el único punto que considero podría haber hecho que se concrete su vuelta, sería por el apego al club y por el cariño que, de manera pública y constante, Claudio reconoce. Esto es es cada uno, pasa por la valoración que le pueda dar cada quien dependiendo de las circunstancias particulares.
No me queda duda que Pizarro quiere volver. Asimismo, me queda claro que Alianza Lima quiere contar con él. El escenario era perfecto para que Claudio cierre su carrera en el club de La Victoria este año, pero la realidad es que van a tener que esperar un año más para ver si se llega a cumplir el tan ansiado retorno.
Se acabó la fecha 13 del Torneo Apertura y ya no es sorpresa ver en la punta de la tabla de la Liga 1 al Deportivo Binacional de Juliaca - Puno, equipo sensación y protagonista del campeonato. El fin de semana le ganó por 3-1 a Unión Comercio y cada vez está más cerca de alzarse con el primer torneo del año.
El 'Poderoso del Sur' tiene un registro impresionante. Ha sacado 33 de 39 puntos posibles, ostentando un récord perfecto de 7 victorias en igual cantidad de partidos jugados en condición de local en el estadio Guillermo Briceño Rosamedina. A esto hay que sumarle que ha ganado afuera 4 veces. El equipo del profesor Javier Arce, además, es el cuadro que más goles ha anotado (39) gozando de una diferencia de goles de +24. Para mayor detalle, revisa el cuadro al final de la nota.
Sin duda alguna, Binacional está llevando a la afición de Juliaca mucha fiesta acompañada de buen fútbol; mostrando un gran nivel y teniendo jugadores muy interesantes. En la línea defensiva, el marfileño Hervé Kambou se ha consolidado como líder de la zaga. Al medio de la cancha, y tal vez la zona en la que mejor funciona el equipo, Yorkman Tello es el volante central; más adelante juega Donald Millán, el diferente, el dueño de los tiempos, el que marca la pauta y el que marca los goles también. El colombiano es el goleador del campeonato hasta ahora con 10 anotaciones. A su lado, Edson Aubert, controla la salida del equipo, y por la banda Andy Polar, la sensación del torneo, y recientemente convocado a la selección peruana que dirige Nolberto Solano. Por otro lado, en la ofensiva no se queda atrás, acumulando un total de 15 conquistas entre sus cuatro delanteros.
Quedan cuatro fechas para culminar el Torneo Apertura, para lo cual Binacional deberá jugar dos partidos de visita y deberá salir otras dos veces. Recibirá a Huancayo por la fecha 14; luego, visitará a Alianza Lima en Matute; posteriormente, tendrá que recibir a Sport Boys por la fecha 16 y, finalmente, viajará a Lima para visitar a Sporting Cristal en la última jornada. El cuadro del Rímac está segundo a 5 puntos, y es el único equipo que podría arrebatarle la punta. Los de Juliaca deben tener por objetivo llegar a la fecha final como campeones del torneo.
#OPINANDO
En lo personal considero que va a ser muy difícil bajar a este equipo de la punta. Han llegado hasta ahí con mucho mérito y de manera totalmente merecida, habiendo encontrado un funcionamiento táctico interesante con un planteamiento ordenado y disciplinado por parte del profesor Javier Arce, un experimentado que demuestra conocer el medio local con la buena formación de sus equipos. El equipo ha encontrado en Juliaca una plaza que les acomoda mucho y a una afición que los apoya y responde de manera formidable cada vez que les toca jugar de local, llenando el estadio y aportando mucho a la fiesta deportiva. No se ha visto hasta ahora algún escándalo extra deportivo, actos de violencia, agresiones o cualquier manifestación que ensucie el espectáculo. Sin duda un gran apoyo anímico que lo ha ayudado a llegar a estas instancias y que puede ser clave en la recta final. Los dirigidos por Arce están determinados a conseguir dar la primera gran sorpresa del año, asegurar un cupo en las semifinales de fin de año y, posteriormente, la primera participación del club en la Copa Libertadores, tras haber conseguido el año pasado clasificarse a la Copa Sudamericana del presente año.
Twitter: @albertoparodic Se consumió una nueva fase de grupos de la Copa Libertadores y, como ya casi es costumbre, no tenemos representantes en la segunda ronda. Alianza quedó último en su grupo con tan solo un punto, mientras que Sporting Cristal y Melgar hicieron siete unidades cada uno y lograron el tercer puesto en sus respectivos grupos, lo que les concede el pase a la Copa Sudamericana.
Sporting Cristal
En lo que respecta a resultados, creo que Cristal podía y debió dar mayor pelea. Fue el equipo peruano al que mejor le fue en el sorteo, y en la Florida se respiraban aires, más aún si se tenía en cuenta que el 2018 había sido un año muy bueno para el equipo, habiendo salido campeón de manera indiscutible, mostrando un gran juego colectivo y un poder ofensivo importante que los llevaba a ilusionarse con la Copa Libertadores. Pero ya en la cancha, no pudo plasmar sus ideas de manera eficiente. Fueron físicamente inferiores a sus rivales casi en todos los partidos. Basta con mirar nuevamente el partido en Argentina contra Godoy Cruz para darse cuenta que el equipo celeste estaba caminando en la cancha, y eso en el nivel copero es inadmisible. Si no corres, si no metes, es muy difícil lograr resultados. En la última fecha los celestes hicieron un partido correcto ante Olimpia, que estaba invicto en todo el 2019. Mantuvieron el cero atrás y a partir de ahí lograron el resultado, sin llegar a ser eficientes del todo. Al final cerró con 7 puntos y una clasificación a la Copa Sudamericana que, si se encara de forma correcta y se corrigen errores puntuales, puede resultar interesante para el equipo del Rímac, teniendo en cuenta además que cerrar el grupo ganando es bueno para la condición anímica. Esperemos que con la inyección económica de haber conseguido el cupo a la Sudamericana se refuerce bien.
FBC Melgar
En la misma línea se encuentra Melgar. De nuestro tres representantes, el equipo de Pautasso es el que mejor compitió durante esta copa. Tuvieron que jugar dos rondas previas para lograr ingresar a la fase de grupos, eliminado a la Universidad de Chile, consiguiendo luego una agónica clasificación a fase de grupos en Venezuela contra el Caracas. Es un equipo ordenado, que entiende la idea del técnico, pero limitado e inferior a sus rivales del grupo. Su arma era la altura de Arequipa, sin embargo solo consiguió 4 puntos de 9 posibles. El equipo dominó tiene en Sánchez a su figura, conduciendo el ritmo del partido y llevando los hilos del ataque arequipeño. Melgar entendió pasadas las primeras tres fechas que debían pelear por el cupo a la Sudamericana, y para ello debía salir airoso de sus encuentros directos contra el Junior de Barranquilla. Y así fue, le ganó los dos partidos. 1-0 en ambos. Debe servir como lección para entender que los equipos de altura deben sacarle el máximo provecho a sus partidos de local.
Alianza Lima
De la otra cara de la moneda tenemos a Alianza Lima. El equipo íntimo tuvo 45 minutos de buen funcionamiento en toda la copa. Fue en el partido inaugural ante River en el Nacional. Taparon bien la salida del millonario, ganaron la batalla en la media cancha y los extremos Quevedo y Manzaneda estuvieron enchufados. Pero se le acabó la gasolina y no pudo ganar. Y a partir de ahí todo fue una pesadilla, parecida a unas cuantas que ya. Cinco derrotas seguidas, una diferencia de gol de -10, solo 2 goles a favor y 12 en contra. Solo Wilstermann y San José, ambos de Bolivia, recibieron más goles que Alianza. Además, ha quedado en el segundo lugar como el equipo con la peor diferencia histórica de goles de la Copa Libertadores con -115, solo quedando detrás de Deportivo Táchira (-117). Fue el único equipo que no consiguió ganar en esta edición, suman ya 17 partidos sin conocer la victoria en Copa Libertadores, habiendo logrado su última victoria en el año 2012 ante Nacional de Uruguay. Los íntimos tienen mucho por pulir, anduvieron mal en todas las líneas y no tuvieron chance alguna de competir. Fueron ampliamente superados, y dejaron una imagen pobre a nivel internacional. Todo esto se agrava si se considera que el 2018 ha sido el mejor año económico para Alianza Lima, lo que le brindó una chance inigualable de reforzarse mejor para lograr una mayor competencia.
Considero que el nivel de competencia de este año ha sido malo. Debemos apuntar a competir mejor. Participar no es lo mismo que competir. Se vio una clara diferencia en el estado físico y en el funcionamiento de los rivales, algo que debe servir de lección. Y esto es solo Copa Libertadores, ya que en Copa Sudamericana nos fue aún peor. Todos nuestros representantes se fueron rápido, ninguno pasó la primera fase. Considero que el año 2018 fue un año genial para nuestro país, pero este año el sueño parece haber terminado y nos hemos comenzado a sumergir nuevamente en este mar de frustración. Seamos optimistas para que los dos representantes que nos quedan en la Sudamericana nos devuelvan alegrías.